En pleno furor mundial por el chocolate Dubai, la multinacional de origen suizo Nestlé rescató de sus archivos, tras estar guardadas hace 20 años, tabletas de 25 y 50 gramos de un histórico chocolate con leche, súper cremoso, con almendras y semiamargo, que hizo época y ahora se apresta a fabricarlas en la planta de Magdalena, provincia de Buenos Aires.
Seguirá a recientes lanzamientos de la marca: Alpino y Choco Trío, dentro de una línea premium inspirada en la tradición suiza y una propuesta que combina galletitas y chocolate, respectivamente.
Y se agregan a las clásicas marcas de la firma como Nesquik, Nescafé, Maggi y Cheff.
En la planta, inaugurada en 1935 y que es la más antigua de la compañía en el país, invertirá aproximadamente 10 millones de dólares.
El proyecto había sido aprobado en 2023 y permitió ampliar líneas productivas.
EFECTO DUBAI
El revuelo que causó entre los consumidores la llegada del chocolate Dubai hizo a la industria dulcera replantear su estrategia en el renglón, e inclusive la ola hasta llega a la moda, donde para la temporada en ciernes los especialistas vaticinan que se viene una dupla sofisticada en materia de colores: Tabaco, tierra, chocolate y hasta detalles en suela son los pigmentos que necesitaba el negro para reforzar su elegancia.
En los desfiles se destacó la presencia de minivestidos chocolate con botas negras, pantalón sastrero con una musculosa o blazer básico.
TABLETAS
La líder alimenticia se propuso acompañar la tendencia produciendo porciones más pequeñas y portables de chocolate, pensadas para distintos momentos del día y para un consumo cotidiano y práctico.
El 50% de la población nacional come chocolate de 1 a 4 veces por mes.
El modelo de las tabletas es el favorito para los consumidores. Ocupa un 46% del volumen total de la categoría.
El consumo per cápita de chocolate en Argentina es de dos kilos al año.
El país se posiciona como el cuarto más consumidor en América Latina.
ORÍGENES
El chocolate tiene su origen en México, donde el dios Quetzalcoatl regaló, según cuenta la leyenda, el árbol de cacao a los hombres, que años después se bautizaría con el nombre científico Theobroma Cacao, que significa en griego “alimento de los dioses”.
Hernán Cortés descubre así el chocolate y a partir de 1520 religiosos que viajaban con él introducen esta bebida, ahora ya endulzada y caliente, en España.
La primera producción mecánica de chocolate data en Barcelona en 1777, con una máquina considerada el principio del final de su elaboración artesanal y, en consecuencia, el inicio de la “revolución industrial” para este producto.
En 1819 el suizo François-Louis Cailler creó la primera fábrica de chocolate.
Al principio, el chocolate era una mezcla de habas de cacao molidas con azúcar, un producto exótico que sólo los ricos se podían permitir.
En 1830 otro chocolatero suizo, Charles-Amédée Kohler, abre su fábrica e inventa algo que sería decisivo para la industria del chocolate en los años posteriores: el chocolate con avellanas.
Años después, en 1875, otro chocolatero suizo, Daniel Peter, tras ocho años de experimentos inventa el chocolate con leche, gracias a mezclar el chocolate de la época con la harina lacteada inventada en 1867 por otro emprendedor, Henri Nestlé.
Finalmente, en 1904 estos cuatro emprendedores de la industria del chocolate y la leche se empiezan a fusionar para hacer más grandes sus empresas, formando todas parte del grupo Nestlé en 1929.
Esto convierte a Nestlé en el mayor fabricante de chocolate suizo.