Buenos Aires, 30 noviembre (NA) – El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, trabaja en la construcción de la primera mayoría legislativa para antes del 3 de diciembre, fecha en la que juran los nuevos legisladores y los bloques renuevan su composición, lo que abre un escenario de tensión con los aliados en el Congreso Nacional.
Según supo la agencia Noticias Argentinas, la tarea consiste en acercar diputados que ideológicamente coincidan con las recetas del Poder Ejecutivo para seguir sumando las sillas a La Libertad Avanza y aventajar a Unión por la Patria en la Cámara Baja, que enfrenta un proceso de ruptura con algunas fugas.
Sin embargo, el principal afectado es Cristian Ritondo, titular de la bancada aliada del PRO, que desde el viernes ve como se le escurren los diputados para engrosar las filas violetas. Se trata -nada más y nada menos- que del primer referente amarillo en dar la pelea interna para convencer a Mauricio Macri, presidente del espacio, de competir en alianza con La Libertad Avanza en los comicios bonaerenses y nacionales.
En las últimas horas, se oficializó el traspaso de los exPRO Verónica Razzini, Lorena Petrovich y Alejandro Bongiovanni, este último recientemente saludado por Patricia Bullrich, la flamante senadora libertaria, quien presidirá el bloque. “Alejandro es un histórico luchador de la libertad y del sentido común. Tiene un trabajo excepcional en Diputados, con la misma convicción de desregulación que impulsa este Gobierno. Y cuando las ideas están por encima de todo, el equipo se fortalece. Bienvenido a nuestro bloque de Diputados”, sostuvo a través de sus redes.
Desde el campamento amarillo hacen frente a los embates y anticipan que conformarán un interbloque con partidos aliados sin La Libertad Avanza. “El bloque del PRO queda estable y funcionando. Estamos ordenados y sin sobresaltos, con gente convencida del modelo que el PRO defiende y por sobre todo, formada para defender las banderas en el recinto”, sostuvo una importante voz a la agencia Noticias Argentinas.
Respecto a los movimientos violetas, en la bancada que lidera Ritondo acusan a Martín Menem de estar “intentando comprar los diputados”, y definen la orden de Patricia Bullrich de traspasar a sus legisladores como ”un carancheo”. “Si quiere construir, esta no es la manera. El PRO cuida lo que armamos. Nadie va a entrar en internas personales que debiliten al espacio, pero van a pagar lo que hicieron”, sentenciaron.
Desde el entorno del riojano niegan trabajar para convencer a diputados a que salten a la bancada que tiene a Gabriel Bornoroni al frente, pero aclaran que el vínculo con Ritondo no es el mejor. “A Menem le jugó mal. Eso no se hace”, afirman y referencian la época en la que, previo al triunfo de las elecciones nacionales, había dudas sobre su continuidad al frente de la Cámara Baja y el titular bonaerense del PRO sonaba para sucederlo.
Dentro del ecosistema libertario aseguran además que Menem se muestra más receptivo a recibir legisladores de otros espacios, algo que resistía meses atrás para “cuidar las formas” con los aliados. “Pasó un poco más a la ofensiva”, detectan.
En tercer lugar, los Bullrichistas rechazan todo precepto de carancheo y justifican sus salidas del partido al accionar de Mauricio Macri para con ellos. “No es contra Cristian, es contra Mauricio que nos echó. En todo caso, el error de Ritondo fue ‘macrizarse’”, confesaron ante esta agencia.
Hasta el momento, el oficialismo cuenta con 94 sillas al oficialismo, detrás de Unión por la Patria, y sigue de cerca los pasos de los cuatro catamarqueños que responden al gobernador Raúl Jalil.
Con las sesiones extraordinarias previstas para el 10 de diciembre y un ambicioso paquete de reformas de segunda generación, la Cámara de Diputados es una olla en ebullición que pondrá a prueba -nuevamente- las capacidades del ladero de la secretaria general de la Presidencia, Martín Menem. #AgenciaNA






