Buenos Aires, 31 diciembre (NA)– El economista Enrique Szewach analizó el cierre del año económico y los complejos desafíos que enfrentará la Argentina en 2026, entre los que detalló la escasez de reservas del Banco Central (BCRA) y lo calificó como “el talón de Aquiles” del Gobierno.
La principal preocupación, según Szewach, radica en la extrema vulnerabilidad del BCRA debido a la falta de reservas propias, una situación que calificó como el “talón de Aquiles” del próximo período.
Aunque el Gobierno logró “normalizar” la tasa de inflación alrededor del 30% anual, el economista enfatizó que esta cifra aún dista de los niveles regionales y representa un retorno a la “tasa de inflación crónica” del país, aunque con un mejor contexto de precios relativos.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas con declaraciones a Radio Rivadavia, el exdirector del Banco Central subrayó que la contracara de la actual situación es “un problema cambiario muy delicado” que persistió durante todo el año, marcado por una secuencia invertida en la que, en lugar de acumular reservas primero, se debió recurrir a un “adelanto de fondos inédito” del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras asistencias financieras extraordinarias.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS: INFLACIÓN CRÓNICA Y ACTIVIDAD HETEROGÉNEA
Szewach describió un escenario de actividad económica “muy heterogéneo” al cierre del año, con sectores que se beneficiaron del cambio de precios relativos -como la minería, la energía y el agro- mostrando un buen desempeño, mientras que otros enfrentaron serias dificultades.
La construcción, por ejemplo, sufre un “problemón” debido a la drástica caída de la obra pública, mientras que la industria experimenta problemas de competitividad ante la apertura económica y la competencia de China, agravados por el sistema impositivo argentino y los costos logísticos.
El comercio, por su parte, se ve afectado por la falta de recuperación del salario real. Esta disparidad, advirtió el exvicepresidente del Banco Nación, persistirá en el año entrante ya que la consolidación de los precios relativos continuará con ajustes tarifarios y una recuperación salarial que se prevé “difícil”.
EL DESAFÍO CAMBIARIO Y LA DEUDA EXTERNA
Uno de los puntos más críticos para el 2026 será la situación del BCRA según Szewach, que opera con “reservas prestadas” y carece de “reservas propias”, lo que lo convierte en un organismo “muy vulnerable”.
El economista expresó su escepticismo sobre la capacidad de la entidad que preside Santiago Bausili para comprar los US$10 mil millones o US$17 mil millones anunciados. Si bien desde el lado de los pesos podría justificarse una emisión no inflacionaria por la potencial demanda de dinero, “del lado de los dólares” será difícil” que haya un excedente tan significativo “sin un ingreso de capitales fenomenal” o una repatriación masiva, algo que “hoy no se avisora”. “Con que consigas la mitad ya va a ser un triunfo”, sentenció.
Respecto a los mensajes del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre evitar una excesiva colocación de deuda en Wall Street, Szewach lo interpretó como una postura retórica, dado que Argentina ya tiene una exposición elevada con “acreedores privilegiados” como el FMI y el Tesoro norteamericano, relegando a otros bonistas.
La realidad, indicó, es que el país necesitará salir a “buscar renovar la deuda” ante la falta de alternativas viables en el mercado local o de capitales extranjeros masivos.
A pesar de los desafíos, el economista pronosticó que Argentina podría encadenar “dos años consecutivos de crecimiento”, aunque no tan “eufórico” como podría prever el Gobierno. No obstante, la heterogeneidad económica se mantendrá y el “talón de Aquiles” seguirá siendo la recomposición de reservas.
Asimismo, romper la “inflación crónica” no será una tarea sencilla, requiriendo varios años para una normalización completa, haciendo que el 2026 sea “relativamente parecido” a este año, con la ventaja de que el Gobierno ha reconocido el problema de las reservas, restando definir cómo lo concretará. #AgenciaNA






