Buenos Aires, 5 de enero — A medida que finalizan las celebraciones de fin de año, surge en los hogares la duda recurrente sobre cuál es el momento exacto para retirar la decoración festiva. Según la creencia popular y la tradición cristiana, existe una “fecha límite” para desarmar el árbol de Navidad sin atraer la mala suerte para el 2026: el 6 de enero, Día de Reyes.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la costumbre establece que la temporada navideña no concluye el 25 de diciembre, sino tras los “Doce Días de Navidad” que culminan con la Epifanía. Dejar el árbol armado más allá de esta fecha es considerado por muchos como un augurio negativo, un mito que hunde sus raíces en antiguas supersticiones rurales que sugerían que los “espíritus del árbol” quedaban atrapados si no eran liberados a tiempo, afectando la fortuna familiar o las cosechas.
LA ALTERNATIVA PARA LOS QUE SE OLVIDARON
Para aquellos que no lleguen a desarmar el arbolito este lunes o martes, existe un “plan B” avalado por ciertas costumbres católicas. Se trata del 2 de febrero, Día de la Candelaria, fecha que marca el fin completo del ciclo navideño y que permite mantener la decoración casi un mes más sin romper con la liturgia.
VARIACIONES CULTURALES Y SEGURIDAD
Si bien en España y Latinoamérica el cierre oficial es el 6 de enero (o la mañana del 7), otras culturas manejan tiempos distintos:
* Iglesia Ortodoxa: Al celebrar la Navidad el 7 de enero (como en Rusia), el árbol se mantiene por más tiempo.
* Tradición anglosajona: Muchos consideran la “Duodécima Noche” (5 de enero) como el momento ideal.
Más allá de la superstición, los expertos recomiendan tener en cuenta la seguridad: los árboles naturales tienden a secarse, incrementando el riesgo de incendios dentro del hogar, por lo que su retiro oportuno responde también a una cuestión de prevención y orden doméstico.
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