Buenos Aires, 6 enero (NA) — Valentín Castellanos se convirtió en uno de los grandes protagonistas del mercado europeo al transformarse en el tercer delantero centro más caro de la historia de West Ham
La llegada del atacante argentino no es un movimiento más dentro de la historia reciente del club londinense. Con esta transferencia, Castellanos quedó ubicado en el Top 3 de los centrodelanteros más costosos que vistieron la camiseta de los “Hammers”, una lista que encabeza Sébastien Haller, seguido por Gianluca Scamacca. El marfileño fue adquirido por 50 millones de euros, mientras que el italiano demandó una inversión de 38,6 millones, cifras que reflejan la magnitud de la apuesta que West Ham suele realizar cuando busca soluciones en ofensiva.
El desembarco de Castellanos responde a una necesidad urgente. El equipo británico atraviesa un presente delicado en la Premier League y su dirigencia decidió apostar fuerte por un delantero con capacidad de gol, movilidad y experiencia internacional. En ese contexto, el ex atacante formado en el fútbol sudamericano aparece como una pieza clave para cambiar la dinámica ofensiva y aportar respuestas inmediatas en la lucha por mantener la categoría.
Desde el club consideran que el fichaje del argentino puede marcar un punto de inflexión en la temporada. Más allá del monto invertido, el cuerpo técnico confía en que su perfil encaja con las exigencias del fútbol inglés: intensidad, sacrificio y presencia constante en el área rival. La expectativa es que Castellanos pueda adaptarse rápidamente y transformarse en una referencia ofensiva capaz de sostener al equipo en los momentos de mayor presión.
El rótulo de “apuesta” no es casual. West Ham sabe que la inversión de 29 millones de euros implica una responsabilidad deportiva importante, pero también entiende que el riesgo es proporcional a la urgencia del objetivo. En un torneo tan competitivo como la Premier League, la falta de gol suele pagarse caro, y por eso el club decidió respaldar económicamente una incorporación que promete impacto inmediato.
Para Castellanos, el desafío es doble. Por un lado, cargar con el peso de ser uno de los delanteros más caros en la historia de la institución; por otro, responder dentro de la cancha en un equipo que necesita resultados con urgencia. Su rendimiento no solo será evaluado en términos individuales, sino también por su capacidad para liderar una ofensiva que busca escapar de la zona baja de la tabla.
Así, el delantero argentino queda inscripto en la historia del West Ham junto a nombres de peso y afronta un reto determinante en su carrera. En Londres confían en que su llegada no solo justifique la inversión, sino que también se convierta en el factor decisivo para evitar el descenso y devolverle tranquilidad a un club acostumbrado a convivir con la exigencia permanente. #AgenciaNA






