Buenos Aires, 7 enero (NA) — El Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó este miércoles su participación activa en la operación liderada por Estados Unidos para capturar al petrolero Marinera (antes Bella 1).
El despliegue, que tuvo lugar en la estratégica frontera marítima entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia (zona conocida como brecha GIUK), marca una escalada en la cooperación aliada para desmantelar la “flota fantasma” que evade las sanciones impuestas tras la caída de Nicolás Maduro.
Según informó el titular de Defensa británico, John Healey, las fuerzas de la Real Fuerza Aérea (RAF) utilizaron aviones de patrulla marítima P-8A Poseidon para rastrear la ubicación exacta del buque, mientras que el navío de reabastecimiento RFA Tideforce prestó apoyo logístico a las unidades estadounidenses que ejecutaron el abordaje.
CRONOLOGÍA Y DETALLES DE LA CAPTURA
El Marinera, de bandera rusa, fue finalmente interceptado tras eludir un bloqueo cerca de Venezuela en diciembre y navegar durante semanas por el Atlántico.5 Durante la huida, la tripulación pintó una bandera rusa en el casco y modificó el nombre del navío para intentar acogerse a la protección soberana de Moscú, una maniobra que Washington calificó de “inválida”.
Resumen de la asistencia británica:
* Vigilancia Aérea: Empleo de tecnología ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) desde la base RAF Lossiemouth.
* Apoyo en Bases: El Reino Unido facilitó sus instalaciones como puntos de avanzada para activos del Comando Europeo de EE. UU. (EUCOM).
* Interdicción: Apoyo directo en la frontera marítima norte para cerrar el paso hacia aguas territoriales rusas.
DURA RESPUESTA DEL KREMLIN
La reacción de Moscú no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia emitió una protesta formal exigiendo el “trato humano y digno” para los ciudadanos rusos que integran la tripulación del Marinera.8
Por su parte, el senador ruso Andrei Klishas calificó el operativo en la agencia TASS como un acto de “piratería absoluta”, argumentando que, bajo la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, ningún Estado puede usar la fuerza contra buques registrados en otra jurisdicción en alta mar.
Mientras el petrolero es escoltado hacia un puerto seguro por las autoridades estadounidenses, la tensión aumenta ante la confirmación de una segunda incautación: la del buque M/T Sophia en aguas del Caribe, lo que confirma la decisión de la administración Trump de paralizar por completo el flujo petrolero vinculado al antiguo régimen venezolano. #AgenciaNA






