Buenos Aires, 8 enero (NA) – Hay lugares que alimentan el cuerpo, y otros que, además, alimentan el alma. Lo de Lalito, en Villa Gesell, es uno de ellos. Ubicado junto al mítico “castillito” de Juguelandia, este restaurante no nació solo de un plan de negocios, sino de una promesa de amor y un sueño que trasciende el tiempo.
UNA HISTORIA DE AMOR Y RESILIENCIA
Detrás de la colorida ambientación de cine y dibujos animados, se esconde el motor de este proyecto: Lalo. A pesar de su corta edad, Lalo soñaba con tener su propio negocio en la Villa Gesell que tanto amaba. Tras su partida en febrero de 2017, sus padres decidieron canalizar el dolor en una misión de vida: cumplir el sueño de su hijo.
Hoy, cada rincón del restaurante refleja esa imaginación desbordante. Al visitar Lo de Lalito, los comensales no solo entran a un local gastronómico, sino que se vuelven parte de una historia familiar que eligió transformar la pérdida en un espacio de alegría para otros niños.
MUCHO MÁS QUE UNA CENA: UNA EXPERIENCIA MÁGICA
El ambiente es casual, acogedor y profundamente familiar. Mientras los adultos disfrutan de una charla tranquila, los más chicos se pierden entre las caricaturas y mensajes en las paredes.
* Atención con alma: El staff es reconocido por su calidez extrema, ofreciendo juegos antes y después de la comida, manteniendo vivo ese espíritu lúdico que Lalo imaginó.
* Sabor que abraza: La cocina es abundante y casera. Sus estrellas indiscutidas son la Picada de Mar para 4 y sus famosas rabas, siempre en su punto justo.
GUÍA PRÁCTICA PARA TU VISITA
DetalleInformaciónUbicaciónAv. 3 Nro 2550 (entre Paseo 125 y 126), Villa Gesell.Punto de referenciaAl lado de Juguelandia.HorariosJueves de 12:00 a 15:00 y de 19:00 a 01:00.Contacto+54 2255 45-0632AccesibilidadCuenta con rampa para sillas de ruedas y baños adaptados.
PARA IR EN FAMILIA O CON AMIGOS
Es un lugar muy concurrido, ideal para grupos grandes y familias. Te recomendamos visitar su Instagram oficial para consultar el menú y conocer más sobre su inspiradora historia.
EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZÓN
“El lugar y su ambientación es único… se nota un ambiente muy familiar y atendido con mucho cariño”, comentan quienes lo visitan. La calidad de la comida, sumada a los precios accesibles y el significado detrás de cada detalle, lo convierten en, posiblemente, el restaurante más especial de toda la Villa. #AgenciaNA






