Buenos Aires, 14 de enero de 2026 (NA) — El consumo per cápita de huevos en Argentina se ubicó en 2025 como el más importante a nivel mundial: 398 unidades por persona al año, 35 más que en 2024, mientras el de carnes (bovina, aviar y porcina), con 118 kilos por habitante, se posicionó segundo en el concierto internacional.
El “Informe Productivo 2025” elaborado por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) asegura que el año pasado se produjo 8,82% más de unidades de huevos, al alcanzar un total 18.970 millones, recabó la agencia Noticias Argentinas.
Esto implicó un incremento de unas 1.537 millones de unidades respecto a 2024 y una producción de 533 huevos por segundo.
El alza se dio gracias al aumento del 8,68% del parque productivo, que pasó de 57,7 millones de gallinas ponedoras en 2024 a 62,7 millones este año.
“Podemos decir que el huevo sigue siendo la proteína de origen animal más completa, saludable, económica, versátil, sin desperdicio y amigable al bolsillo del consumidor, un aliado de la salud, el medio ambiente y el bolsillo”, indicaron desde Capia.
“El maple (30 huevos) que contiene casi dos kilos de huevos, desde mayo a la fecha bajo más del 60%, y pasaron de abonar al productor casi $5.600 el maple en granja a menos de $3.500 actuales, con una inflación en costos productivos de poco más del 40%”, destacó el comunicado de Capia.
CARNE BOVINA
En el caso de la carne bovina, el consumo per cápita se estimó en 48,6 kilos por habitante, lo que representa una suba interanual del 1,6%, aunque aún se mantiene por debajo del promedio de los últimos cinco años.
La recuperación estuvo acompañada por una evolución positiva interanual de la actividad económica y del poder adquisitivo de los salarios registrados, pese a ciertas caídas en la comparación intermensual hacia la segunda mitad del año.
EQUILIBRIO PROTEICO
La cantidad necesaria de proteína animal depende del peso, la altura y el grado de actividad de cada persona, pero la ingesta recomendada para un adulto es de unos 0.8 a 1 gramo por kilogramo de peso corporal al día.
Puede aumentar a 1.6-2 g/kg/día para personas muy activas; se deben consumir proteínas en cada comida (20-30g) de fuentes variadas como carnes magras, pescado, lácteos, huevos, legumbres, frutos secos y semillas.
El consumo se distribuye a lo largo del día para optimizar la saciedad y la reparación celular, pero debe tenerse en cuenta que el exceso puede sobrecargar los riñones y la importancia de beber mucha agua.
Sin embargo, la cantidad de carne que se come no responde en general a un balanceo dietético, sino que la aguja la mueve la economía: el año pasado, Argentina experimentó una recuperación general del consumo de carnes, alcanzando un promedio total de alrededor de 113-114 kg por habitante/año, impulsado por mejoras en el poder adquisitivo y un mayor consumo de pollo y cerdo (récords históricos), aunque la carne vacuna también repuntó (cerca de 49 kg), si bien quedó por debajo de promedios históricos.
AÑO DE REACTIVACIÓN
Fue el que pasó un año de reactivación para el sector cárnico argentino, con un consumo total significativo y un auge en los tipos alternativos, aunque el vacuno sigue en proceso de recuperación.
Repercutieron en la demanda las mejoras en el salario real desde el segundo trimestre de 2025, pero el mayor precio relativo de la carne vacuna, por demanda externa, favoreció el consumo de pollo y cerdo.
Hubo incrementos sostenidos de precios en cortes vacunos a lo largo del año, aunque el consumo total creció.
Aproximadamente se ingieren 48.6 – 49 kg de carne vacuna por habitante, con un aumento interanual del 1.6%, pero aún por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Tanto la carne aviar (pollo) como la porcina tuvieron récords históricos, con unos 47 kg y 18.4 kg, respectivamente, por habitante.
De acuerdo al informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año cerró con mejoras tanto en carnes como en lácteos, en un contexto donde el mercado doméstico volvió a ganar protagonismo.
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