Buenos Aires, 16 enero (NA) — El verano en la Argentina no solo trae consigo jornadas de sol, sino también un combo de calor extremo, humedad y estrés térmico que impacta directamente en la salud física y mental. Ante este escenario, la crioterapia emerge como una de las herramientas científicamente más sólidas para regular el organismo, mejorar el sueño y acelerar la recuperación en plena ola de calor.
Según datos del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA, casi el 50% de los argentinos presenta síntomas de ansiedad y un 40% cuadros depresivos, condiciones que suelen agudizarse con las altas temperaturas. El calor sostenido degrada la calidad del descanso y la capacidad de concentración, generando un desgaste que el cuerpo lucha por compensar.
EL RESPALDO DE LA CIENCIA
Un reciente análisis de la Universidad de South Australia, que analizó a más de 3.100 participantes, confirmó que la inmersión en agua fría reduce el estrés hasta 12 horas después de la práctica, elevando la percepción de bienestar general.
Además, investigaciones publicadas en Frontiers in Physiology y ScienceDirect destacan beneficios específicos para el contexto estival:
Regulación cardiovascular: La exposición controlada al frío puede aumentar en un 15% la variabilidad de la frecuencia cardíaca, mejorando la adaptación al estrés.
Alivio muscular: Reduce hasta un 30% la percepción del dolor y disminuye la inflamación provocada por la pesadez del calor.
Mejora del sueño: Tras un mes de sesiones regulares, se registra una mejora del 20% en los parámetros de sueño profundo, vital cuando las “noches tropicales” impiden el descanso.
PROTOCOLOS DE INMERSIÓN
Los expertos señalan que los efectos varían según el tiempo de exposición:
Inmersiones cortas (menos de 10 min): Ideales para aliviar la pesadez corporal y la fatiga inmediata del calor.
Exposiciones prolongadas (más de 15 min): Fomentan la recuperación funcional y la resistencia física a largo plazo.
TECNOLOGÍA AL ALCANCE DEL HOGAR
Históricamente asociada al deporte de alto rendimiento, la crioterapia se ha democratizado a través de firmas como Boss Recovery. Fundada en 2021 y elegida por atletas como Lisandro Martínez, Enzo Fernández y Francisco Cerúndolo, la marca busca llevar este bienestar al usuario común.
“No hace falta ser atleta para recuperar el cuerpo: el calor, el estrés y el ritmo diario también generan un desgaste que el frío ayuda a compensar”, explican desde la compañía. Pedro Santos Mendiola, jefe de marketing de la firma, añade: “En verano, el frío invita a frenar, respirar y devolverle al organismo el equilibrio que el calor extremo suele alterar”.
A través de bañeras de crioterapia y botas de recuperación (cryo boots), la técnica permite una respuesta de vasodilatación posterior que incrementa el flujo sanguíneo, oxigenando músculos y órganos, proporcionando una sensación de energía renovada esencial para enfrentar la temporada más exigente del año. #AgenciaNA






