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El Encuentro: El templo del asador criollo

Buenos Aires, 16 enero 2026 – Si los paradores son el refugio del mar en Villa Gesell, El Encuentro es el santuario de la tierra. Ubicado estratégicamente en la entrada de la ciudad (Av. Buenos Aires al 2300), este asador se ha consolidado como la parada obligatoria para quienes entienden que un buen asado no se negocia, ni siquiera en vacaciones.

LA MÍSTICA DEL FUEGO

Lo primero que te recibe al cruzar el umbral de El Encuentro no es un mozo, sino el aroma inconfundible del quebracho y el espinillo. A diferencia de las parrillas convencionales de centro, aquí se practica el arte del asado a la cruz y al asador, una técnica que requiere paciencia, fuego lento y un ojo experto que Juan, su dueño, y su equipo dominan a la perfección.

LOS PROTAGONISTAS DE LA MESA

En El Encuentro, la carta es una declaración de principios sobre la tradición argentina:

* El Costillar y el Vacío: Son los estandartes de la casa. Carne que se desprende del hueso con solo mirarla, resultado de horas de cocción controlada.
* Cordero Patagónico y Chivito: Es uno de los pocos lugares en Gesell donde estas piezas se sirven con la autenticidad del campo. La terneza del cordero es, para muchos habitués, el motivo principal del viaje.
* Los “Mimos” de bienvenida: El lugar mantiene esa vieja y buena costumbre de recibir al comensal con una empanada de cortesía y berenjenas en escabeche, gestos que ya anticipan la calidez del servicio.

AMBIENTE DE BODEGÓN FAMILIAR

El salón es amplio, rústico y sin pretensiones innecesarias. Aquí el lujo está en el plato y en la atención. Es un ambiente genuinamente familiar, donde las porciones de papas fritas son abundantes y el ruido de fondo es el de las familias compartiendo y el tintineo de los cubiertos.

El detalle de cierre: Como manda la tradición del buen anfitrión, es habitual que la experiencia termine con un brindis de cortesía (un limoncello o un digestivo de la casa), sellando un pacto de hospitalidad que hace que el turista siempre quiera volver.

¿POR QUÉ IR?

Porque en una era de cocina de diseño y porciones pequeñas, El Encuentro se mantiene firme como un bastión de la abundancia y el sabor criollo. Es el lugar ideal para esa cena de “fin de vacaciones” o para ese mediodía nublado donde el plan perfecto es un buen vino tinto y la mejor carne de la costa. #AgenciaNA