Buenos Aires, 16 enero (NA) – Dieciocho años se cumplen del brutal crimen de Rosana Galliano, la joven madre que fue asesinada a tiros por sicarios encargados por su ex marido, José Arce, y su ex suegra, Elsa Aguilar, en el barrio El Remanso, en Pilar, en 2008 y que se trató de uno de los casos policiales más recordados de la Argentina.
Tres años antes, en 2005, la víctima y Arce se conocieron y fue amor a primera vista. Él le llevaba 30 años a la joven, pero nada impidió la relación, la cual avanzó meses después cuando se casaron y tuvieron dos hijos.
Sin embargo, todo cambió a mediados de 2006 cuando Galliano decidió separarse, pero Arce se negaba, lo que provocó futuros conflictos ligados a una división de bienes cercana a los 700 mil dólares. Durante ese periodo de disputa, la víctima denunció a su ex marido y la Justicia le impuso una perimetral de 300 metros.
Ese 16 de enero de 2008, Arce utilizó el rol de madre de Galliano para concretar su crimen. Durante la noche, mientras el acusado estaba al cuidado de sus hijos, llamó a la joven y le indicó que uno de los pequeños estaba con fiebre. El hombre sabía que en El Remanso la señal de telefonía era mala, por lo que la víctima tenía que salir si o si al patio para poder escucharlo. Fue allí donde sicarios la mataron a tiros.
Durante toda la investigación la familia de Galliano acusó que los responsables eran Arce y su madre, mientras que por más de un año la Justicia desoyó, hasta que en abril de 2009 se concretaron ambas detenciones.
En 2013, cuatro años después, la causa llegó a juicio y después de varias audiencias el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Campana condenó a madre e hijo a prisión perpetua por ser hallados responsables de homicidio triplemente calificado por el vínculo, por alevosía y por concurso premeditado de dos o más personas.
Asimismo, en dicho juicio también estaban sentados en el banquillo de los acusados los hermanos Gabriel y Pablo Leguizamón. En la elevación a juicio se indicó que Arce y Aguilar le pagaron 10 mil dólares para concretar el asesinato, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Aun así, ambos quedaron absueltos luego de que el Tribunal dictamine que no había pruebas suficientes sobre sus responsabilidades en el crimen. De este modo, a 18 años del homicidio, todavía no se sabe quién la mató.
Años después, Arce y su mamá lograron las prisiones domiciliarias y se fueron a vivir, junto con los hijos de la víctima, a la casa ubicada en Pilar, lugar donde ocurrió el asesinato.
A fines de 2018, el acusado falleció luego de permanecer varios días internado por un ACV hemorrágico en el Hospital Sanguinetti de Pilar. #AgenciaNA






