Buenos Aires, 21 enero (NA) – El esquí alpino será una de las disciplinas en las que Argentina dirá presente en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, con Francesca Baruzzi, Nicole Begue y Tiziano Gravier como representantes nacionales.
Se trata de uno de los deportes más populares del calendario invernal y uno de los que mejor sintetiza el espíritu olímpico de la nieve: bajar a máxima velocidad por la montaña, tomar decisiones en milésimas y sostener el equilibrio mientras cada giro puede marcar la diferencia entre el podio y el abandono.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el esquí alpino forma parte del programa olímpico desde 1936, cuando debutó en Garmisch-Partenkirchen con una prueba combinada que incluía descenso y eslalon.
Con el paso del tiempo, la disciplina fue sumando especialidades hasta completar el menú actual: en 1948 se separaron descenso y eslalon como pruebas individuales, en 1952 se incorporó el eslalon gigante y en 1988 apareció el supergigante, una de las carreras más recientes pero también de las más espectaculares por su velocidad y amplitud de trazado.
En Milano Cortina 2026, el esquí alpino estará dividido en pruebas de velocidad y pruebas técnicas, con exigencias completamente diferentes para los atletas. Entre las de velocidad se destacan el descenso y el supergigante, que se corren en una sola ronda y suelen completarse en alrededor de un minuto y medio, con puertas muy separadas que permiten alcanzar las velocidades más altas de la disciplina.
En ambos casos, el ganador es quien marque el mejor tiempo total, y los competidores realizan entrenamientos previos cronometrados para encontrar el recorrido ideal antes del día de carrera.
En el apartado técnico aparecen el eslalon y el eslalon gigante, carreras donde manda el control, la precisión y la lectura fina del circuito. El eslalon es el más corto y explosivo, con puertas muy cercanas y bajadas de 50 a 60 segundos, mientras que el gigante tiene curvas más abiertas, más velocidad sostenida y un recorrido que dura entre un minuto y un minuto y medio.
Ambas pruebas se disputan en dos mangas, y la clasificación final se define por la suma de tiempos entre las dos rondas, con el agregado de que el orden de largada se invierte para los 30 mejores de la primera bajada, un formato que suele elevar la tensión competitiva hasta el final.
Además, el programa incluye la prueba combinada por equipos, en la que dos esquiadores del mismo país compiten uno en descenso y otro en eslalon, y el resultado se determina por la suma de ambos tiempos.
En total habrá 10 eventos olímpicos de esquí alpino entre pruebas masculinas y femeninas: descenso, supergigante, eslalon, eslalon gigante y combinada por equipos, con las carreras femeninas en Cortina d’Ampezzo (Tofane Alpine Ski Centre) y las masculinas en Bormio (Stelvio Ski Centre), en un calendario que promete vértigo, táctica y emoción en cada puerta rumbo a la gloria olímpica. #AgenciaNA






