Buenos Aires, 22 enero (NA) – La Tierra no tendrá una, sino dos lunas durante un siglo. Así lo confirmó la NASA tras identificar al asteroide 2025 PN7, un pequeño cuerpo rocoso que acompaña a nuestro planeta en su recorrido alrededor del Sol y que permanecerá en esta particular configuración orbital hasta, al menos, el año 2083, en lo que los astrónomos describen como un fenómeno tan real como inusual.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, este objeto no es un satélite natural como la Luna, sino una denominada “cuasi-luna”: un asteroide que comparte una órbita muy similar a la de la Tierra alrededor del Sol, lo que genera la sensación de una “doble luna” prolongada, aunque sin estar atrapado por la gravedad terrestre.
¿POR QUÉ SE HABLA DE UNA “DOBLE LUNA” DURANTE DÉCADAS?
El asteroide 2025 PN7 fue detectado a partir de observaciones astronómicas de alta precisión y luego confirmado por la NASA. Se trata de un cuerpo rocoso de unos 19 metros de diámetro, comparable al tamaño de un pequeño edificio, muy inferior a la Luna, pero de alto interés científico.
Los cálculos orbitales indican que este objeto lleva alrededor de 60 años moviéndose en sincronía con la Tierra y que continuará acompañándola durante otros 60 años más, lo que extiende su permanencia en la vecindad terrestre hasta aproximadamente el año 2093.
El comportamiento de la cuasi-luna 2025 PN7 presenta estas características principales:
* Diámetro estimado: unos 19 metros
* Duración de la compañía: cerca de 120 años en total
* Clasificación orbital: cuasi-satélite, no una luna real
* Órbita: gira alrededor del Sol, no alrededor de la Tierra
* Distancia reciente a la Tierra: unos 60,6 millones de kilómetros
* Magnitud aparente: cercana a 27, extremadamente tenue
Estos valores explican por qué, pese a su prolongada cercanía, el asteroide resulta imperceptible para la observación común.
QUÉ ES UNA CUASI-LUNA Y EN QUÉ SE DIFERENCIA DE LA LUNA
Las cuasi-lunas reciben ese nombre porque, vistas desde la Tierra, parecen orbitar nuestro planeta. En realidad, son asteroides que entran en una resonancia orbital prolongada y acompañan a la Tierra en su recorrido alrededor del Sol, sin estar gravitacionalmente ligados a ella.
A diferencia de las denominadas mini-lunas —que pueden quedar capturadas temporalmente por la gravedad terrestre durante algunos meses—, las cuasi-lunas mantienen órbitas estables durante décadas.
¿SE PUEDE VER LA “SEGUNDA LUNA” DESDE ARGENTINA?
Pese a lo llamativo del concepto de doble luna, los especialistas aclararon que el asteroide 2025 PN7 no puede verse a simple vista ni con telescopios amateurs. Su tamaño reducido y su brillo extremadamente bajo hacen que solo sea detectable con telescopios profesionales de gran potencia.
En la Argentina, su seguimiento queda limitado a observatorios astronómicos y centros científicos que monitorean objetos cercanos a la Tierra, sin impacto visible para la población.
La NASA subrayó que 2025 PN7 no representa ningún peligro para el planeta. Su órbita es estable, su tamaño es reducido y su distancia con la Tierra se mantiene siempre muy por encima de cualquier umbral de riesgo de impacto.
Desde el punto de vista científico, en cambio, el fenómeno es valioso: permite estudiar la dinámica orbital cercana a la Tierra y mejorar la comprensión de los asteroides que transitan nuestro entorno espacial.
La Luna seguirá siendo el único satélite natural del planeta. Sin embargo, durante gran parte del siglo XXI, la Tierra viajará acompañada por esta discreta cuasi-luna, un pasajero silencioso que confirma que el sistema solar está lejos de ser un escenario estático. #AgenciaNA






