Buenos Aires, 22 enero (NA) — La posible llegada de Miguel Ángel Borja a Cruz Azul quedó definitivamente descartada luego de que el delantero colombiano tomara la decisión de no continuar esperando una resolución administrativa que nunca llegó
La situación explotó tras no ser inscripto a tiempo, situación que se produjo en las últimas horas del mercado, en México, y que explica por qué el atacante optó por dar por cerrada la negociación y para qué comenzó a analizar nuevas alternativas para su futuro inmediato.
La novela entre Borja y Cruz Azul parecía encaminada a tener un final feliz. El interés del club mexicano era concreto, las conversaciones estaban avanzadas y el delantero veía con buenos ojos desembarcar en la Liga MX para asumir un rol protagónico. Sin embargo, los tiempos burocráticos y la falta de resolución en la inscripción terminaron siendo determinantes. La demora generó malestar en el entorno del jugador, que esperaba una definición clara para planificar su continuidad profesional.
Desde el entorno del futbolista trascendió que Borja aguardó hasta último momento una señal positiva, pero ante la ausencia de certezas decidió dar un paso al costado. La no inscripción dentro de los plazos reglamentarios fue el punto de quiebre de la negociación, ya que imposibilitaba su participación inmediata en la competencia oficial. Esa situación terminó por desgastar la paciencia del delantero, que optó por priorizar su carrera y no quedar inactivo.
El delantero colombiano, de extensa trayectoria internacional, entendía que este paso podía significar un nuevo impulso en su carrera, con continuidad y protagonismo. No obstante, la falta de garantías deportivas y administrativas fue un factor clave para su determinación. En ese contexto, Borja comunicó formalmente su decisión de marcharse y cerrar cualquier posibilidad de llegar a Cruz Azul en este mercado.
Ahora, el atacante comenzó a analizar nuevas opciones para su futuro inmediato. Con experiencia en ligas competitivas y un perfil goleador probado, Borja sigue siendo una pieza atractiva para varios equipos que buscan jerarquía ofensiva. Su prioridad pasa por encontrar un proyecto serio, donde pueda competir desde el inicio y tener continuidad sin depender de imprevistos extradeportivos.
Para Cruz Azul, en tanto, la caída de la operación representa un golpe en su planificación. El club deberá reconfigurar su búsqueda de refuerzos en ataque tras no haber logrado concretar una incorporación que parecía cercana. La situación también deja expuesta la importancia de los tiempos administrativos en el fútbol moderno, donde una demora puede cambiar por completo el destino de una negociación.
Borja, cansado de esperar, eligió avanzar. Mientras el mercado sigue ofreciendo alternativas, el delantero colombiano busca definir su próximo destino con la claridad que no encontró en su frustrado desembarco en Cruz Azul. #AgenciaNA






