Buenos Aires, 26 enero (NA) — Al menos 16 ciudadanos extranjeros que residían en el país de manera irregular fueron detectados en un operativo llevado a cabo por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal en la zona oeste del Conurbano, donde también detuvieron a cuatro personas de nacionalidad boliviana, acusadas de administrar comercios que operaban dentro de una feria clandestina.
Fuentes policiales revelaron a la Agencia Noticias Argentinas que en ese paseo de compras, la PFA detectó que se infringía la Ley de Marcas y se comercializaban celulares robados.
La intervención se llevó a cabo en la localidad de Villa Celina, partido de La Matanza, en el marco de un control poblacional realizado por la Comisaría de Asuntos Migratorios de la Policía Federal, a requerimiento de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).
El operativo tiene similitudes a los que realiza en los Estados Unidos el Immigration and Customs Enforcement (ICE) -Servicio de Inmigración y Control de Aduanas- a pedido del presidente Donald Trump.
Más allá del parecido, a diferencia de lo que ocurre en el país del norte, “en la Argentina no se habló de expulsarlos como resultado del procedimiento, sino de intimarlos a regularizar su situación”.
Los efectivos inspeccionaron diversas galerías, puestos emplazados sobre la vía pública y locales comerciales, procediendo a la identificación de un total de 458 personas, de las cuales 369 eran de nacionalidad extranjera.
Para tal fin, los servidores públicos emplearon el sistema Morpho RAPID ID (dispositivo biométrico portátil para la identificación rápida de personas) y consultaron las bases de datos del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), de la DNM y del sistema SASI de consulta y cruce de datos biométricos y alfanuméricos.
Como resultado de dichas verificaciones, se constató que 16 ciudadanos extranjeros residían en forma irregular en la República Argentina.
En consecuencia, se labraron las correspondientes actas de Declaración Migratoria, además de tres actas circunstanciadas a los responsables de locales comerciales que tenían empleados a personas en situación migratoria irregular.
Durante el desarrollo del operativo, los funcionarios federales detectaron cuatro comercios con diversas anomalías, ya que dos de ellos infringían la Ley de Marcas número 22.362, mientras que en los dos restantes se comprobó la comercialización de una importante cantidad de teléfonos celulares bloqueados por el ENACOM, por haber sido denunciados como sustraídos.
Como resultado del procedimiento, se secuestraron 70 dispositivos telefónicos, junto con 50 remeras, 226 pares de zapatillas y 55 pantalones de marcas apócrifas.
Intervino el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional número 3 de Morón, a cargo de Leonardo Cano, que ordenó la detención de los cuatro implicados (tres mujeres y un hombre de nacionalidad boliviana), quienes junto a los elementos incautados quedaron a disposición del magistrado interventor.
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