Buenos Aires, 26 enero de 2026 (NA)- El Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) resaltó de manera imponente en el aeropuerto internacional de Ushuaia “Malvinas Argentinas”. Ubicado en la costa sur de la isla Grande de Tierra del Fuego, en la ribera septentrional del canal Beagle, entre la bahía de Ushuaia y Golondrina, a 4 km de la ciudad de Ushuaia, fue el comentario obligado de toda la población de la capital fueguina y del mundo político con especial énfasis en la Ciudad de Buenos Aires.
En medios de comunicación y redes sociales se multiplicaron los comentarios acerca de la naturaleza de la misión específica de ese transporte de la fuerza aérea más poderosa del mundo.
Las explicaciones demoraron en llegar pero lo hicieron. Se trata de una delegación de congresistas estadounidenses que incluyen a demócratas y a republicanos. Son miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EE. UU. que llegaron al país como parte de la alianza entre el presidente Javier Milei y Donald Trump.
De acuerdo a la oficina de prensa de la Embajada que conduce el embajador y amigo de Trump, Peter Lamelas, la visita “incluye reuniones con funcionarios gubernamentales y actores clave para abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica.”
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, de voceros al tanto de la visita, se trata “…de un paso más en la firma y concreción del acuerdo de libre comercio entre Argentina y EE.UU. Hay muchos puntos por tratar y homologar en un convenio comercial de estas características y se necesita ampliar los conocimientos y los contactos. Esta visita de congresistas es parte de esa intención”.
Ambos países anunciaron un marco para un acuerdo comercial bilateral que propone acceso preferencial a ciertos productos, reducción arancelaria y el cumplimiento de normas de medicamentos y antipiratería, entre otros puntos. El acuerdo aún no fue finalizado ni publicado. Faltan homologar normas y convenios y conseguir una legislación laboral e impositiva diferente a la actual. Lo que demuestra que el acuerdo no será puesto en práctica de manera inmediata.
Por otra parte, voceros del ministerio de Defensa de la Nación, señalaron fuera de micrófono que “..la operación se desarrolló dentro de los canales formales y no estuvo vinculada a ningún despliegue militar sino de un vuelo de transporte destinado a una delegación de congresistas de los Estados Unidos que se encuentra en misión oficial en la Argentina”.
El término operación es típico de la jerarquía militar en cualquier nación que se aplique pero se preocuparon por dejar en claro que no hubo ningún tipo de avasallamiento a la soberanía nacional como trascendió desde usinas de la oposición política.
En las oficinas de Defensa, explicaron a NA que el vuelo contó con todas las autorizaciones correspondientes. ¿Cuáles son ellas? El permiso de sobrevuelo otorgado por el COCAES. Se trata de un documento necesario para atravesar el espacio aéreo argentino y representa la autorización oficial necesaria para que aeronaves de Estado extranjeras sobrevuelen los cielos nacionales, garantizando la seguridad y control según acuerdos internacionales y normas de defensa.
Consultados acerca del plan de vuelo, confirmaron, de manera sucinta, que “El plan de vuelo se encontró en regla y ajustado a la normativa vigente”.






