Buenos Aires, 28 de enero de 2026 (NA) – La torta de chocolate es un clásico para los golosos y no tanto, y su popularidad no necesita que se invoque un día para celebrarla, pero junto al helado artesanal y el alfajor se entreveran en lo alto del podio en los certámenes internacionales.
Así y todo se instituyó el 27 de enero y se sabe que se originó en Estados Unidos, donde se conoció como ‘Chocolate Cake Day’ antes de trascender fronteras y adoptar un carácter global.
De todos modos, no se conoce por qué fue elegida esa fecha para rendirle tributo.
Cuando el cacao comenzó a transformarse en un ingrediente central de la repostería, el jarabe residual de la molienda de granos se usó para crear masas dulces horneadas.
A partir de aquella práctica rudimentaria en 1764, la receta fue ganando forma y complejidad.
En 1847, la publicación de una receta formal en el “Ladies Receipt Book” de Eliza Lesley consolidó una forma más definida del postre, lo que contribuyó a su popularización en Estados Unidos.
El Día Mundial de la Torta de Chocolate celebra una tradición culinaria que atraviesa generaciones, y también se vincula con la difusión de recetas caseras, que permiten reproducir el sabor tradicional con ingredientes simples y técnicas accesibles.
Cada porción sintetiza historia, creatividad y costumbre, reafirmando su lugar como uno de los sabores más universales.
Este distinguido postre es el resultado de una larga evolución culinaria ligada al cacao, ingrediente que las civilizaciones precolombinas ya utilizaban en bebidas amargas.
CACAO A EUROPA
Con la llegada del cacao a Europa y la incorporación del azúcar, el chocolate comenzó a transformarse en un producto dulce y apto para repostería.
En el siglo XIX, el desarrollo de técnicas industriales permitió obtener chocolate sólido y cacao en polvo, lo que facilitó su uso en tortas y bizcochos.
Desde entonces, la combinación de harina, manteca, azúcar y cacao se convirtió en una receta básica que fue adaptándose según las costumbres de cada país.
Representa un punto de encuentro entre tradición e innovación.
Es una de las primeras recetas que se aprende en cocina doméstica y, al mismo tiempo, una de las más reinterpretadas por la pastelería profesional.
Se presenta en múltiples formatos: rellena con dulce de leche o crema, bañada en ganache, con frutos secos, frutas o coberturas crocantes.
SACHERTORTE Y BROWNIE
A nivel internacional existen versiones emblemáticas como la Sachertorte austríaca o el brownie estadounidense, que amplían el repertorio de este sabor.
En Argentina, ocupa un lugar central en cumpleaños y celebraciones familiares, donde suele combinarse con rellenos dulces y decoraciones artesanales.






