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Xi Jinping afronta una interna difícil con las fuerzas armadas de su país

BEIJING, 30 enero (NA) — Un agudo conflicto desatado en el seno de las Fuerzas Armadas chinas hace tambalear el liderazgo del presidente Xi Jinping en el frente militar y derivó en que el Comité Central del Partido Comunista Chino ordenara investigar a los altos oficiales militares Zhang Youxia y Liu Zhenli por sospechas de graves violaciones disciplinarias y legales.

La acusación a Zhang es porque supuestamente había cuestionado “los cimientos del control del partido sobre las fuerzas armadas, socavando severamente la influencia del partido sobre el liderazgo absoluto del EPL”, según pudo averiguar la agencia Noticias Argentinas.

En tanto, Lingling Wei fue quien reveló a The Wall Street Journal que a Zhang Youxia se lo señala como el responsable de haber filtrado información sobre el programa nuclear del país a EEUU y de aceptar sobornos para actos oficiales, incluido el ascenso de un oficial a ministro de Defensa.

El Ministerio de Defensa Nacional de China anunció que la decisión ya está siendo ejecutada. Zhang es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC). Liu es miembro de la CMC y jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto de la CMC.

La reciente reorganización del alto mando militar deja al país sin uno de sus únicos generales con experiencia en guerra: Zhang Youxia, junto con Liu Zhenli, es veterano de la guerra chino-vietnamita de 1979.

Sin el vicepresidente operativo de la CMC, no está claro cómo funcionará ahora la cadena de mando.

La amplia campaña “anticorrupción” en las Fuerzas Armadas iniciada hace una década culminó en la investigación criminal sobre Zhang Youxia, luego de lo que Xi Jinping tuvo que agotar todo su liderazgo militar con una purga sin precedentes desde la muerte de Mao Zedong en 1976.

Tras más de una década de una amplia campaña anticorrupción, el jefe de Estado viene enfrentando serios problemas en su intento de transformar el Ejército Popular de Liberación (EPL) en una fuerza de combate moderna.

A esto se suma una ofensiva contra la falta de enfoque en el combate real, que resultó en la destitución de decenas de generales (más de 4.000 militares recortados desde 2012) y la reforma estructural del EPL.

PURGA DE PROFUNDO ALCANCE

La purga de un general de alto rango, segundo en la jerarquía militar y funcionario del partido cercano a Xi Jinping desde su ascenso al poder en 2012, es única.

Si Zhang es destituido formalmente, será el oficial militar en servicio activo de mayor rango exonerado por Xi.

Si además pierde su escaño en el Politburó, será la primera vez que dos de sus miembros sean purgados en el mismo periodo de cinco años desde que el Ejército Popular de Liberación (EPL) reprimió las protestas de la Plaza de Tiananmén en 1989.

Una generación entera del Ejército ha sido prácticamente decapitada.

Esto sugiere que Xi estaba harto de la generación de líderes por alguna razón, posiblemente por diferentes razones para cada persona.

Pero en algún momento, claramente, decidió: “’No me gusta esta generación y necesito deshacerme de todos ellos’”.

Si bien Xi espera llegar al centenario del Ejército Popular de Liberación (EPL) y al XXI Congreso del PCCh, ambos a celebrarse en 2027, con un gabinete aún más disciplinado que el que logró en 2022, parece encaminarse hacia estos eventos nacionales como un gobierno bonapartista acosado por incertidumbres internas y desconfianza en la burocracia estatal.

MEJORAR LA MORAL PÚBLICA

El patrón administrativo de Xi Jinping consiste en: utilizar purgas anticorrupción para supuestamente aumentar la eficiencia y la utilización de recursos y mejorar la “moral pública” del Partido, al tiempo que promueve su propia autoridad indiscutible dentro del régimen y concentra las directrices de poder en sí mismo.

Aunque no parece que la posición particular de Xi Jinping esté en riesgo, la conmoción sísmica en la burocracia podría traducirse en graves problemas internos para la autoridad del presidente chino.

Demuestra, en todo caso, que preside un gobierno marcado por la eliminación sistemática de posibles rivales, que a menudo incluye a quienes originalmente eran sus aliados o partidarios cercanos.

Según Xi, dentro del mando militar Zhang había sido considerado durante mucho tiempo el aliado militar más cercano del presidente chino.

Por si fuera poco, sus padres, Zhang Zongxun y Xi Zhongxun, colaboraron estrechamente en el Ejército de Campaña del Noroeste del EPL en 1947, durante la Guerra Civil.

Su despido eclipsó la salida de Liu Zhenli, otro miembro de alto rango de la Comisión Militar Central, quien dirigía el Departamento del Estado Mayor Conjunto.

Históricamente, el PCCh se ha visto afectado por luchas internas entre distintas facciones, muchas de las cuales desembocaron en procesos de descontento social y lucha de clases.

Mao mantuvo enfrentamientos emblemáticos con figuras centrales del partido como Liu Shaoqi y Lin Biao entre las décadas de 1960 y 1970, y acontecimientos como la Revolución Cultural permearon estas disputas (además de dar origen a otras facciones).

Incluso después de las reformas de Deng Xiaoping entre las décadas de 1980 y 2000, la Facción de Shanghái (vinculada a Jiang Zemin, que representaba los intereses económicos de las provincias orientales) y la Facción Tuanpai (Liga de la Juventud Comunista, vinculada a Hu Jintao) compitieron por nichos dentro del aparato estatal y se dividieron esos nichos.

Si bien la campaña anticorrupción es un sello distintivo de la era de Xi Jinping, cuyo objetivo era expandir y concentrar los poderes del secretario general, a la vez que reorientaba y mejoraba las capacidades tecnológicas y militares de China, es probable que no haya eliminado la existencia de tales facciones.

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