Buenos Aires, 4 febrero (NA) — El empresario Marcelo Porcel, actualmente bajo la lupa judicial por una denuncia, había sido víctima meses atrás de una extorsión millonaria, un episodio que derivó en un operativo de la Policía Federal Argentina (PFA) con dos personas detenidas en flagrancia cuando intentaban cobrar el dinero exigido y con la mira en un abogado “promotor”.
El hecho ocurrió el 18 y 19 de noviembre de 2025, cuando Porcel, de 51 años, recibió una llamada telefónica de una persona que se hizo pasar por integrante de la PFA y le exigió inicialmente 20.000 dólares, suma que luego intentó elevar hasta 30.000 dólares, a cambio de no difundir información sensible, falsa y difamatoria vinculada tanto a su actividad empresarial como a su entorno familiar.
Según consta en la denuncia judicial, el extorsionador aseguró haber sido contratado por una mujer, quien le habría suministrado datos personales, familiares y comerciales del empresario, y lo amenazó con iniciar una campaña pública de desprestigio si no se concretaba el pago.
En paralelo, en la investigación generó sospechas la posible vinculación de un abogado, cuyo rol aparece bajo análisis. De acuerdo con fuentes que tienen acceso a tribunales, el personaje en cuestión sería el doctor Andrés Bertelegni. Una versión indicaría que uno de los dieron testimonio dejaron trascender el apellido.
Los investigadores quieren saber si ese letrado registra antecedentes de denuncias previas en una causa vinculada al IOMA.
“EXTORSIONADOR”
De acuerdo con la causa, el extorsionador impuso condiciones precisas para el pago: la entrega del dinero debía realizarse ese mismo día en un local de comidas rápidas del partido bonaerense de San Martín, un lugar de alta circulación, presuntamente elegido para pasar inadvertido.
Lejos de acceder al pedido, Porcel radicó la denuncia de inmediato. La causa quedó a cargo del Juzgado Federal de San Martín, que ordenó una entrega controlada para identificar a los responsables, con intervención de personal especializado de la PFA.
El día acordado, el empresario se presentó en el lugar con un sobre que simulaba contener el dinero exigido. Minutos después arribaron los sospechosos —una mujer identificada como Sol Daiana Rodríguez y un hombre, Carlos Díaz— a bordo de un vehículo negro. Tras una breve interacción, recibieron el sobre y, en ese momento, los efectivos policiales intervinieron.
“Una vez constatada la maniobra, se retiró de inmediato a la víctima y se procedió a la detención de los sospechosos”, indicaron fuentes policiales. Durante el procedimiento se secuestraron los teléfonos celulares utilizados para la maniobra extorsiva, que fueron sometidos a peritajes técnicos y cruces de líneas, IMEI y registros de comunicaciones.
El empresario antes de realizar la denuncia por extorsión, antes había sido objeto de las maniobras para quitarle miles de dólares.
Ambos acusados fueron indagados y permanecen imputados en la causa por extorsión, mientras que la investigación continúa con el análisis de filmaciones de cámaras públicas y privadas, pericias telefónicas y cruces de información para determinar si existieron otros intervinientes o instigadores. #AgenciaNA






