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La historia del sable corvo de San Martín: del robo para “levantar el ánimo” peronista a su destino en Palermo

BUENOS AIRES, 7 febrero (NA) — El sable corvo de José de San Martín, símbolo máximo de la independencia sudamericana, comienza una nueva etapa en su agitada historia. Tras haber sido exhibido en el Museo Histórico Nacional desde 2015, el arma fue trasladada al Regimiento de Granaderos a Caballo para su custodia, según lo establecido en el Decreto 88/2026.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el público podrá visitar la reliquia a partir de este domingo 8 de febrero en el histórico Cuartel de Palermo. Sin embargo, el traslado despierta una controversia legal: la cesión original de los herederos fue exclusiva para el Museo Histórico Nacional, por lo que el cambio de destino podría implicar que la propiedad del objeto deba volver a la familia, un punto sobre el cual la Justicia aún no se ha expedido.

UN ARMA DE COMBATE, NO DE LUJO

San Martín adquirió el sable en Londres en 1811, poco antes de embarcarse hacia Sudamérica. Se trata de un sable morisco de hoja alfanjada, similar a los usados por los oficiales de Napoleón tras la campaña en Egipto.

* Características: Se destaca por su sencillez y la ausencia de materiales costosos.
* Origen: Estudios metalográficos determinaron que es un “shamsir” de acero de Damasco, forjado en Oriente Medio con una técnica preindustrial, descartando el origen europeo de la hoja.
* Uso táctico: San Martín eligió este modelo para armar a sus Granaderos por considerarlo ideal para las cargas de caballería.

EL LEGADO A ROSAS Y LA REPATRIACIÓN

En su testamento, el Libertador legó el sable a Juan Manuel de Rosas como prueba de satisfacción por “la firmeza con que ha sostenido el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros”. Tras la muerte de Rosas en el exilio, el arma pasó a manos de su amigo Juan Nepomuceno Terrero y luego a su familia política.

Recién en 1897, tras un pedido del director del Museo Histórico Nacional, Adolfo Carranza, la familia Terrero Rosas accedió a donar la “espada redentora” al Estado argentino. El arma llegó al puerto de La Plata el 28 de febrero de ese año y fue depositada en el museo.

LOS ROBOS DE LA JUVENTUD PERONISTA

La tranquilidad del museo se rompió el 12 de agosto de 1963, cuando un grupo de la Juventud Peronista, liderado por Osvaldo Agosto, robó el sable.

* El objetivo: Según sus autores, la acción buscaba “poner en ridículo al régimen” y a las Fuerzas Armadas, además de “levantar el ánimo de los muchachos” tras las derrotas políticas del peronismo, que se encontraba proscripto.
* Destino frustrado: La intención era entregárselo a Juan Domingo Perón en su exilio en Madrid, pero tras negociaciones con la resistencia peronista, fue devuelto al Ejército para frenar la persecución política.

El sable fue robado nuevamente en 1965 y recuperado un año después. Tras estos episodios, quedó bajo custodia de los Granaderos en un templete blindado hasta 2015, cuando Cristina Kirchner ordenó su regreso al Museo Histórico Nacional, donde permaneció hasta este nuevo traslado decretado por el actual gobierno.

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