Buenos Aires, 17 febrero (NA) — El controvertido artículo 44 del proyecto de Modernización Laboral, que el oficialismo se comprometió a modificar en Diputados y determina descontar la mitad de los haberes a los empleados que se enfermen o sufran un accidente de trabajo ajeno al ámbito laboral, puso en primer plano del debate la cuestión de las licencias, reguladas principalmente por la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744.
La medida incluida apunta a reducir la carga económica sobre las empresas y fomentar la contratación, según pudo establecer la Agencia Noticias Argentinas.
Sin embargo, el espíritu legislativo aplicado al introducir este artículo, que la propia senadora Patricia Bullrich, que lo propició, calificó de erróneo al no diferenciar enfermedades graves de leves, no se corresponde con la nula importancia que le conceden los empresarios al tema en cuanto a la incidencia en la competitividad.
Coexisten varios tipos de licencias que cubren ausencias justificadas del trabajo: por enfermedad, maternidad, paternidad o adopción, por duelo y días destinados a trámites o situaciones especiales, además de las vacaciones.
Algunas están definidas por ley y otras dependen de cada empresa, pero en muchos casos, cuentan con protección del puesto de trabajo, lo que significa que la persona puede ausentarse sin riesgo de perder su empleo, siempre que se cumplan los pasos y requisitos establecidos.
De la comparación con otros países surge que las Pymes argentinas afrontan el 100% del costo de una enfermedad que dura entre tres meses y un año.
En Alemania, el empleador cubre 6 semanas y el 70% queda a cargo del Estado; en Perú, la patronal se hace cargo de 20 días y un subsidio estatal se ocupa del resto; en Brasil son 15 días y el INSS lo cubre el resto; en Colombia, dos días y el Estado 66%.
CARGAS REABSORBIDAS
Las consultorías en recursos humanos no abordan la temática desde esta perspectiva de intereses económicos vinculada al futuro reparto de las cargas con las ART y la responsabilidad del empleado.
Recomiendan que, en un escenario de trabajo híbrido y con reglas que no siempre están claras, conocer cómo funcionan las licencias laborales ayuda a evitar dolores de cabeza y a planificar mejor los recesos.
“Cuando las personas saben cuántos días tienen, cómo pedirlos y qué esperar durante una licencia, pueden enfocarse en recuperarse, descansar o resolver lo personal, sin preocuparse por lo laboral”, señala Mariana D’Ardis, HR Business Partner de Adecco Argentina.
El ordenamiento del trabajo contempla contingencias para que una ausencia, por el motivo que fuere, no afecte la producción.
Cuando las empresas ordenan la gestión de vacaciones y licencias, el impacto se nota rápidamente: menos trámites, mayor previsibilidad, respuestas más ágiles y menos estrés en momentos personales sensibles.
Además, mejora el equilibrio entre la vida laboral y personal y se fortalece la confianza entre empleados y empleadores.
SIETE CLAVES
En tal sentido, la hoja de ruta sugerida se apoya en siete claves para pedir vacaciones o licencias sin complicaciones.
1. Conocer cuántos días corresponden: antes de planificar un viaje o pedir una licencia, es importante saber cuántos días están disponibles según la antigüedad y las políticas internas de la empresa. Esto evita errores de cálculo y expectativas que luego no se pueden cumplir.
2. Revisar el calendario del equipo: tener en cuenta si otros compañeros ya solicitaron vacaciones ayuda a prevenir superposiciones y facilita la organización y por lo tanto la aprobación del pedido, especialmente en áreas donde la cobertura es clave.
3. Avisar con anticipación: cuanto antes se informe la necesidad de ausentarse, más fácil será organizar el trabajo. En períodos de alta demanda, como el verano, este punto cobra aún más relevancia.
4. Usar los canales formales: realizar la solicitud por los medios establecidos —sistemas internos, formularios o plataformas digitales— permite dejar registro, agilizar el proceso y evitar confusiones posteriores.
5. Entender cómo impacta en el sueldo: algunas licencias pueden tener efectos en la liquidación salarial o en determinados beneficios. Informarse previamente ayuda a evitar sorpresas al cobrar.
6. Tener en cuenta la documentación requerida: según el tipo de licencia, puede ser necesario presentar certificados médicos u otros comprobantes. Saberlo de antemano simplifica el trámite y acelera los tiempos.
7. Consultar ante cualquier duda: si algo no está claro, lo mejor es preguntar antes de organizar viajes o ausencias prolongadas. Una consulta a tiempo puede evitar conflictos innecesarios.
DESCANSAR ES PARTE DEL TRABAJO
Tomarse vacaciones o una licencia no es un privilegio, sino una parte necesaria de una vida laboral saludable, aducen los consultores.
Contar con información clara y procesos simples permite que las personas descansen cuando lo necesitan y vuelvan al trabajo con más energía, foco y compromiso.
“Las vacaciones y las licencias no deberían vivirse como un problema ni como algo que hay que justificar de más. Cuando las reglas son claras y accesibles, las personas pueden tomarse el tiempo que necesitan para descansar o resolver situaciones personales, sabiendo que su trabajo y su bienestar están protegidos”, concluye D’Ardis.
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