Buenos Aires, 24 febrero (NA) — Atlético Tucumán protagonizó en pocos días un giro político-institucional que expuso con claridad las dinámicas internas del fútbol argentino.
El mismo club que había cuestionado con dureza a la Asociación del Fútbol Argentino por el arbitraje de Fernando Espinoza terminó alineándose con la conducción de Claudio Tapia en pleno conflicto institucional, tras obtener una respuesta favorable a su principal reclamo.
El punto de partida fue la derrota 2-1 ante Instituto en Alta Córdoba, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
El penal sancionado, el reparto de tarjetas que finalizó siete a cero y el trato arbitral percibido por el plantel detonaron una reacción formal del “Decano”.
La dirigencia emitió un comunicado en el que denunció “reiteradas actuaciones arbitrales que han perjudicado de manera sistemática los intereses deportivos” del club y presentó un reclamo ante la AFA para que Espinoza no vuelva a dirigir sus partidos.
La respuesta llegó rápidamente y por fuera de los canales formales. Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje directo al presidente Mario Leito en donde anticipó que sería “interesante escucharlo” en el Comité Ejecutivo y cerró con una frase que resonó como advertencia política: “Jamás olvidar: el que más pide se… primero”.
Atlético ingresaba así en un terreno incómodo, con antecedentes recientes que mostraban distintos finales para los clubes que confrontaron con la casa madre: sanciones deportivas, suspensiones dirigenciales o retrocesos institucionales.
El reclamo, además, fue acompañado por el plantel, ya que Lautaro Godoy habló de un golpe al trabajo semanal, Leonel Di Plácido cuestionó la designación arbitral y Hugo Colace mantuvo un tono moderado, aunque el malestar ya era público.
Sin embargo, el escenario cambió en menos de 48 horas debido a que el club confirmó su adhesión al paro del fútbol argentino previsto del 5 al 8 de marzo, medida impulsada por la AFA en respaldo a sus dirigentes investigados en medio de tensiones institucionales y causas judiciales abiertas. El contraste con la postura confrontativa inicial resultó evidente.
La explicación apareció puertas adentro. Leito reconoció una reunión privada con Tapia y Toviggino. De ese encuentro surgió la garantía buscada por Atlético Tucumán: Fernando Espinoza dejará de dirigir al equipo por un tiempo. Reclamo atendido, vínculo recompuesto.
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