Buenos Aires, 26 febrero (NA) – La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a penas de hasta 15 años de prisión para los secuestradores del ex corredor de TC Eduardo “Lalo” Ramos, por cuyo rescate se pagaron 35.000 dólares, al rechazar por inadmisible los planteos de la defensa.
Con la firma de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal desestimó el recurso extraordinario presentado por las defensas de Gabriel Armando Villalba, Matías Emanuel Avalos y Pablo Javier Gaitán.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el caso se remonta a la noche del 18 de agosto de 2015, cuando Ramos y su amigo Fernando Villar fueron secuestrados en el kilómetro 40 de la ruta 2, en el partido de Berazategui. Viajaban desde Mar del Plata hacia una cena en Puerto Madero cuando delincuentes que simularon ser policías los detuvieron en un falso operativo de control.
Tras identificarse como miembros de una fuerza de seguridad, los obligaron a descender del vehículo, los precintaron y los golpearon. A uno de ellos le dieron un culatazo y a Ramos le aplicaron una descarga eléctrica con una picana en el hombro. Luego los separaron: uno permaneció cautivo en un vehículo durante toda la noche y el otro en una vivienda, donde lo amenazaban con un arma de fuego.
El cautiverio se extendió durante casi ocho horas, hasta que los captores cobraron 35.000 dólares de rescate y liberaron a las víctimas.
El 28 de febrero de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 condenó a Pablo Franco Canabe Rogel, Gabriel Arnaldo Villalba y Pablo Javier Gaitán a 15 años de prisión por secuestro extorsivo agravado por la cantidad de personas intervinientes y el uso de armas de fuego, en distintos concursos de delitos. En tanto, Matías Emanuel Avalos recibió una pena de seis años y ocho meses como partícipe secundario.
El 13 de febrero de 2020, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas. Tras nuevos planteos, en 2022 la Sala IV volvió a ratificar la sentencia.
Finalmente, la Corte Suprema declaró inadmisible el último recurso extraordinario y dejó firmes las condenas.






