Buenos Aires, 28 febrero (NA) – Estados Unidos e Israel iniciaron este sábado una operación militar conjunta a gran escala contra Irán, con ataques aéreos y misilísticos que alcanzaron la capital Teherán y al menos otras ocho ciudades del país, en lo que describieron como una acción preventiva para neutralizar capacidades nucleares y militares iraníes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó personalmente la participación de su país y calificó la ofensiva como “mayores operaciones de combate” en curso, bajo la denominación estadounidense “Operation Epic Fury”. Israel, por su parte, la designó como “Operation Roaring Lion” y declaró el estado de emergencia en todo su territorio.
Según reportes verificados de fuentes internacionales y locales, las explosiones se registraron en las siguientes ciudades iraníes:
Teherán: impactos múltiples en zonas centrales, cerca del complejo del líder supremo Ali Jamenei, el palacio presidencial y barrios residenciales como Seyed Khandan.
Isfahán, Qom, Karaj, Tabriz, Kermanshah, Khorramabad y Bushehr: objetivos militares y de infraestructura.
Minab (provincia de Hormozgan): un misil impactó una escuela primaria de niñas, causando la muerte de al menos 51 menores y heridas a alrededor de 60 niños, según autoridades iraníes. Este ataque ha generado las mayores condenas por su impacto en la población civil.
Fuentes de inteligencia indican que miles de miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), incluyendo altos mandos, resultaron muertos o heridos. El gobierno iraní reportó un apagón casi total de internet y comunicaciones en amplias zonas del país, según recogió la información Agencia Noticias Argentinas.
En respuesta inmediata, Irán lanzó una oleada de misiles balísticos y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Sirenas antiaéreas sonaron en varias ciudades israelíes, aunque no se reportaron daños mayores hasta el momento.
Trump, en un mensaje difundido en Truth Social, instó a los iraníes a “tomar el control de su destino” y derrocar al régimen actual, ofreciendo “inmunidad” a quienes se rindan.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la operación “crea las condiciones para que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía”.
La comunidad internacional reaccionó con preocupación. Rusia calificó el ataque como “un acto de agresión armada no provocada”. #AgenciaNA






