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¿Y si se pudieran arreglar 550 mil kilómetros de rutas deterioradas del país a mitad del costo?

Buenos Aires, 3 marzo (NA) — Solo entre el 10 y el 11% de la longitud total de la red vial argentina de más de 600.000 kilómetros, incluyendo rutas nacionales, provinciales y caminos municipales, está pavimentada y en condiciones de alta circulación, o sea, que más de 500 mil kilómetros, tarde o temprano, deberán ser sometidos a tareas de reparados o reconstrucción.

Estos datos extraídos del Banco Mundial y de otras fuentes sectoriales cobran fuerza en el medio del debate sobre la obra pública y con rutas cuyo estado resulta clave para el desarrollo de las economías regionales, relevó la Agencia Noticias Argentinas.

De acuerdo con un informe que hizo público la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo, lo que afecta la seguridad de los viajeros y la logística productiva.

El documento de la entidad cuyo secretario general es Julio Aralde, titulado “Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial”, denuncia que el abandono del mantenimiento preventivo disparó la siniestralidad, por lo que las víctimas fatales aumentaron un 14% interanual, al alcanzar las 4.369 muertes.

“El deterioro progresivo de la infraestructura vial se produce fundamentalmente ante la falta de ejecución de obras de construcción, reconstrucción, mitigación, conservación y mantenimiento de las rutas en sus calzadas principales, banquinas, márgenes laterales, zonas libres de obstáculos o zonas despejadas, cunetas de desagüe, señalizaciones horizontal y vertical, iluminación, puentes, entre otros componentes, siendo de esta manera acumulativo y progresivo hasta alcanzar la falla o deformación parcial y total”, detalló el trabajo, actualizado al 31 de diciembre último.

SUBEJECUCIÓN

El informe denunció también que la gestión del presidente Javier Milei subejecutó la mitad del presupuesto en 2024 y 2025, lo que provocó el deterioro de las rutas, la caída de la velocidad media de circulación, el aumento de los costos logísticos para las empresas que transportan bienes y el aumento de la siniestralidad vial.

Recién ahora el Ministerio de Economía avanzó en la privatización de Corredores Viales SA al convocar a licitación pública la “Red Federal de Concesiones – Etapa III”, que comprende ocho tramos de rutas nacionales bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje.

“Según estos datos, queda en evidencia que aún resta pavimentar decenas de miles de kilómetros, tanto en rutas principales como en caminos rurales, lo que expone la brecha existente entre la extensión total de la red vial y la porción efectivamente asfaltada”, señaló Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin.

“La pavimentación de caminos mejora la seguridad vial, reduce los costos logísticos, impulsa el desarrollo económico regional y garantiza la conectividad y el acceso a servicios, entre múltiples beneficios”, concluyó.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Las nuevas tecnologías ponen a disposición materiales mucho más económicos que los tradicionales, lo cual puede aliviar la inversión necesaria para poner al día los caminos.

Así, el uso de geosintéticos gana protagonismo como una alternativa eficiente, económica y sustentable, ya que permite reducir costos hasta en un 50% y, al mismo tiempo, minimizar el impacto ambiental.

Su aplicación contribuye a prolongar la vida útil de los pavimentos y a disminuir las tareas de mantenimiento, evitando además intervenciones de gran envergadura en caminos deteriorados.

Los geosintéticos son materiales elaborados a partir de polímeros industriales que permiten mejorar el comportamiento de los suelos en aspectos clave como el drenaje, la filtración y la impermeabilización.

Su incorporación en obras viales se traduce en rutas más duraderas, menores tiempos de ejecución y una reducción significativa en el uso de maquinaria.

Además, al optimizar los procesos constructivos, contribuyen a disminuir las emisiones de dióxido de carbono.

Entre las ventajas que se le reconocen están la facilidad en la construcción, la durabilidad, el refuerzo al suelo, la separación y filtración, drenaje, prevención de erosión, y reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Son las

de utilizar geosintéticos en la construcción de una ruta que identificó la empresa de construcción e infraestructura de Orbia, Amanco Wavin.

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