Buenos Aires, 7 febrero (NA) — El caso de Marcela Brenda Iglesias, “Marcelita”, la nena de seis años que murió aplastada por una escultura de hierro en el Parque 3 de Febrero, cumplió 30 años sin sentencia y ahora, sus padres aguardan por una respuesta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de Costa Rica.
Nora Ribaudo tiene 76 años y junto a su marido, Eduardo Iglesias de 70, aún reclama por justicia para su hija: “Cuando nos casamos, primero no podíamos tener hijos. Hicimos tratamientos durante cinco años hasta que quedé embarazada y cuando la tuve, le decía ‘Te acuno en mi corazón’, ahora hace 30 años que sigo diciendo lo mismo”, contó Ribaudo en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas.
“Hay una época que podríamos llamar atemporal, aunque ella ahora tendría 36 años, para nosotros es eternamente una niña, porque nos quedó la imagen de la nenita. En la casa te quedan los espacios vacíos y los silencios. El caso ahora es por los derechos del niño y familia porque nosotros somos grandes de edad y se supone que cuando uno es grande los hijos ayudan a sus padres”, añadió la madre de la víctima.
A tres décadas de la tragedia ocurrida en el entonces Paseo de la Infanta -hoy rebautizado Paseo Marcela Brenda Iglesias-, Ribaudo recordó que a nivel nacional “nos cerraron todas las puertas” y que el proceso estuvo atravesado por dilaciones judiciales sistemáticas.
En este sentido, señaló que a través del tiempo, los magistrados “les permitieron 117 apelaciones y recusaciones” a los imputados, lo que trabó cualquier tipo de avance y en tanto, la mujer consideró que el asunto fue “cajoneado”: cuando entró en vigencia la Ley 25.990, afirmó que la magistrada interviniente les dijo que “la muerte de su hija ya fue, ahora estamos en otra cosa”.
Luego, según Ribaudo, la Corte Suprema aplicó el artículo 280 del Código Procesal y calificó el expediente como “insustancial y carente de trascendencia”, así, la familia incluso fue condenada a pagar costas, lo que generó rechazo vecinal: “primero le matan a la hija y después le hacen pagar”.
Frente a ese escenario, los padres recurrieron en 2008 a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El caso fue admitido en 2017 y elevado a la Corte IDH, donde declararon en agosto de 2025.
Noticias Argentinas – ¿Cómo fue estar frente a la Corte después de 30 años de lucha?
Nora Ribaudo – Acá nos cerraron todas las puertas, no teníamos otra. Si se abriera una ventana en el cielo y mi hija pudiera vernos todo lo que venimos luchando, porque le prometimos que mientras nosotros viviéramos, íbamos a pedir justicia por ella y lo cumplimos de un modo u otro.
NA – ¿Qué sanción ejemplificadora esperaría usted?
NR – Que todo lo que está en contravención se reconozca. Colocaron todo eso sin permiso, sin verificación ¿Para qué estaban todos los funcionarios municipales si no controlan? Eran trece esculturas grandes en una vereda dentro de un parque, no en una galería de arte.
NA – Las dos damnificadas, además de su hija, que resultaron heridas ¿La acompañan en la causa?
NR – No, con la única que tuvimos más comunicación fue con una de ellas. Sé que tienen problemas de salud, pero nosotros seguimos solos toda la lucha la hicimos solos
Más allá del litigio, Nora recordó a su hija como una nena preocupada por la naturaleza y mediadora entre compañeros, a quien su maestra llamaba “caramelito de miel”, al tiempo en que aseguró que las canciones de María Elena Walsh aún la “traen de vuelta” y que los juguetes de Marcelita fueron donados para “alegrar a un chico que no tiene”.
Frente al reclamo internacional en la sede de Costa Rica, la demandante enfatizó que “sólo queda esperar” y añadió: “Ya esperamos tanto, un poco más no nos va a hacer nada, nuestra parte ya está hecha”.
Ante la imagen más conocida de la menor donde se la puede ver agarrada a una hamaca, señaló: “Siempre decimos que con la mirada nos marca el camino, la sonrisa nos mantiene emocionalmente y agarrada a la cadena nos da las fuerzas que nosotros necesitamos para seguir”.
Este 7 de febrero se realizó una nueva conmemoración anual en el Paseo de la Infanta, junto a Madres del Dolor y otros allegados para dejar una flor y decir unas palabras en el constante pedido de justicia. #AgenciaNA






