Buenos Aires, 8 de febrero (NA) — El inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 se vio empañado por una serie de ataques deliberados contra la infraestructura ferroviaria del norte de Italia. El gobierno de Giorgia Meloni calificó los incidentes como un “sabotaje de una gravedad sin precedentes”, mientras la policía antiterrorista investiga tres incidentes separados ocurridos entre la madrugada y la mañana del sábado.
Los ataques, que incluyeron incendios provocados en cambios de agujas y el corte sistemático de cables de señalización, afectaron especialmente las líneas que conectan Bolonia con Venecia, Milán y Florencia, provocando demoras de hasta 150 minutos y la cancelación de numerosos servicios regionales y de alta velocidad.
En las cercanías de Bolonia, uno de los nudos ferroviarios más transitados de Europa, los peritos policiales hallaron cables eléctricos cortados y un artefacto explosivo rudimentario abandonado junto a las vías, lo que refuerza la hipótesis de una acción coordinada destinada a demostrar la vulnerabilidad del sistema durante el evento internacional.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el ministro de Transportes, Matteo Salvini, Salvini trazó un paralelismo directo con los ataques sufridos por la red de TGV en Francia durante los Juegos de París 2024, señalando que “existen similitudes tanto en la modalidad como en el momento elegido”. Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó la autoría de los hechos, aunque las autoridades no descartan el vínculo con sectores radicales que se oponen a la realización de las Olimpíadas.
A pesar de que el tráfico comenzó a normalizarse gradualmente tras varias horas de interrupción, el clima de tensión persiste. La primera ministra Meloni advirtió que quienes intenten boicotear el evento serán considerados “enemigos de Italia”, mientras se refuerza la seguridad en toda la red ferroviaria para garantizar el traslado de los miles de atletas y turistas que se desplazan hacia las sedes de Milán y Cortina d’Ampezzo.
Las investigaciones se centran ahora en la capa “invisible” de la infraestructura, como canalizaciones y centros de control, para prevenir futuros incidentes que pongan en riesgo la logística olímpica. #AgenciaNA






