Buenos Aires, 13 febrero (NA) — Consagrada astronauta el 22 de abril de 2024, Sophie Adenot conmueve a Francia en las últimas horas, desde su partida al espacio en una nave espacial que lanzó la NASA junto con SpaceX, la misión Crew-12.
Adenot, nacida en 1982 en Cosne-Cours-sur-Loire, un pequeño pueblo de la región de Nièvre del centro de Francia, es noticia en su país. Hija de un notario y una farmacéutica, celebra ahora su infancia feliz en la que “se fomentaba la curiosidad”, según una crónica del sitio RFI, observada por la Agencia Noticias Argentinas.
ABUELO MECÁNICO, UN INSPIRADOR
La historia de la familia Adenot cuenta que uno de los abuelos de Sophie desempeñó un papel decisivo cuando ingresó como mecánico a la Fuerza Aérea francesa. Pasó de reparar autos a trabajar en los aviones y las historias de aquel hombre, inspiraron a Sophie.
La mujer calcula que a los 10 años nació su deseo de convertirse en astronauta, después de haber leído biografías e historias de “aviadores y exploradores”.
UNA PIONERA QUE LA MOTIVÓ
El detonador fue Claudie Haigneré, la primera mujer francesa en la historia en “tocar” las estrellas con el dedo. Haigneré despegó por primera vez en 1996 hacia la estación espacial rusa Mir, cuando Adenot tenía 14 años y pegaba frente a su escritorio los artículos que leía.
Más adelante, con un máster en mano, firmó en 2004 con Airbus Helicopters como ingeniera en el campo del diseño de cabinas. De 2008 a 2012, trabajó como piloto de helicóptero en un escuadrón especializado en misiones de búsqueda y rescate, y después en el transporte de autoridades gubernamentales.
Finalmente se convirtió en la primera mujer francesa piloto de pruebas de helicóptero en la Fuerza Aérea y Espacial. “¡Me encanta ser piloto de helicóptero! Me encanta despegar, ver la Tierra desde arriba, probar nuevo hardware, poner a prueba los límites de una máquina en un entorno complejo, llegar hasta el final de lo que la tecnología puede hacer. Eso es lo que me hace feliz”, afirma.
DEL HELICÓPTERO AL ESPACIO
“Partir en un vehículo espacial es un poco como estar en la cabina de un helicóptero. Estamos en la intersección entre la aventura, lo desconocido y la complejidad”, analiza ahora.
Cuando la Agencia Espacial Europea abrió las solicitudes para su nueva promoción de astronautas europeos, Sophie Adenot fue rápida en postularse. En noviembre de 2022, su currículum llamó la atención de los reclutadores y fue seleccionada entre 22.500 candidatos.
Su fue intensiva, aprendió ruso, mejoró sus conocimientos de biología, practicó actividades extravehiculares en un enorme tanque en Colonia y aprendió a manejar los brazos robóticos de la Estación Espacial Internacional.
Se contactó incluso con Claudie Haigneré y al respecto, explicó: “A veces me escribe diciendo: ‘Sophie, no te molesto, pero si alguna vez me necesitas, estoy aquí.’ Algunas conversaciones con ella realmente me ayudaron a seguir adelante”.
Su ahora compañera británica, Rosemary Coogan, recuerda una conversación grupal con la francesa: “Sabíamos que tenía buenas posibilidades de ir primero, así que nos dijo: ‘Cuando esté en la EEI, les daré informes completos, los mantendré informados de mi misión, la compartiré con ustedes’”.
Sophie Adenot también participará en un experimento educativo desarrollado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), en colaboración con 4.500 escuelas francesas.
La idea: hacer que pequeñas plantas germinen simultáneamente en la EEI y en la Tierra para observar los efectos de la gravedad y la luz en el crecimiento de estas plantas. #AgenciaNA






