Buenos Aires, 18 febrero (NA) – La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció este martes el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores, poniendo fin a más de ocho décadas de actividad en el país.
La medida derivó en un conflicto que escaló en las últimas horas, luego de que la Justicia ordenara el inmediato desalojo de los operarios que permanecen dentro del establecimiento, segpun supo la Agencia Noticias Argentinas.
La decisión empresaria se conoció de manera abrupta: los empleados se enteraron al llegar a la fábrica y encontrarse con un cartel que informaba el cese total de actividades. Desde entonces, trabajadores y al menos un delegado permanecen en el interior del predio, mientras continúan conversaciones informales en un clima de fuerte tensión e incertidumbre.
Pasadas las 13, el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero, dictó la conciliación obligatoria por 15 días con el objetivo de encauzar el conflicto.
Sin embargo, la situación se agravó luego de que la Justicia dispusiera el desalojo inmediato de la planta ubicada en Almirante Blanco Encalada 3003. En la resolución se ordenó la “inmediata restitución a favor de sus titulares”, aunque se aclaró que la medida no restringe el derecho a manifestarse por fuera del inmueble.
El fiscal Marcelo Fuenzalida argumentó la urgente necesidad de recuperar el establecimiento tras constatar, mediante testimonios y registros videográficos, un ingreso con violencia a las 6:30 de la mañana, con rotura del alambrado perimetral, daños en accesos, ocupación de la terraza y resistencia a abandonar el lugar por parte de al menos dieciséis personas.
La empresa había comunicado días antes la decisión de cesar por completo sus operaciones en la planta y notificó a los empleados junto con el compromiso de pago de las indemnizaciones legales. Ante la conflictividad, reforzó la seguridad privada para prevenir daños o intrusiones.
En las inmediaciones del establecimiento se desplegaron efectivos de la Policía Bonaerense, mientras los trabajadores mantienen el reclamo. El sindicalista Alejandro Crespo sostuvo: “Los trabajadores que somos parte de la fábrica estamos esperando que nos den una tarea. No hemos tenido contacto con una orden de desalojo que hayamos podido visibilizar. Sí han indicado de la policía si nos podíamos retirar”.
El conflicto en una de las principales plantas del sector neumático abre un escenario de alto impacto laboral e industrial, tanto por la magnitud de los despidos como por la forma en que fue comunicada la medida.
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