Buenos Aires, 23 febrero (NA) – La segunda noche de Ricardo Montaner en Buenos Aires, celebrada este domingo en el Movistar Arena, fue una confirmación de que el romance entre el artista y su público argentino sigue intacto tras dos años de ausencia en los escenarios.
En el marco de su gira mundial “El Último Regreso”, con producción de Fenix Entertainment, el cantante nacido en Valentín Alsina volvió a colmar el estadio de Villa Crespo con una velada cargada de nostalgia y emoción.
UNA PUESTA EN ESCENA DE PRIMER NIVEL
Desde los primeros acordes de la banda, quedó claro que este tour no es uno más. Con una pantalla gigante que proyectó imágenes de su extensa trayectoria y un sonido impecable, Montaner apareció en escena para dar inicio a un recorrido por más de 40 años de música.
Tras abrir con clásicos que pusieron a todo el estadio de pie, el artista se tomó un momento para confesar el “vértigo” que sintió al volver. “Argentina tiene un sabor distinto, aquí empezó todo”, dijo ante la ovación.
No faltaron himnos como “Tan enamorados”, “La cima del cielo”, “Castillo azul” y “Bésame”. Cada estrofa fue coreada por un público que abarcó varias generaciones.
Uno de los puntos más emotivos fue la interpretación de su nuevo single, “El Último Regreso”, canción que da nombre a la gira y que, según adelantó, marca un nuevo capítulo en su vida artística.
Entre canción y canción, Montaner mantuvo su estilo cercano y bromista, compartiendo anécdotas de su tiempo alejado de los escenarios y la dinámica de su famosa familia.
LO QUE SIGUE PARA EL TOUR
Luego de esta exitosa segunda función (y con una tercera ya programada para el 27 de febrero debido a la demanda de entradas), el cronograma de Montaner en Argentina continuará en Rosario y Córdoba, antes de emprender la gira mundial.
Con el estadio rendido a sus pies, Ricardo Montaner demostró que su voz y su carisma permanecen inalterables, dejando la vara muy alta para el resto de su gira por América y Europa. #AgenciaNA






