Buenos Aires, 23 febrero (NA) – El ecuatoriano Kendry Páez encendió todas las alarmas en River tras lesionarse durante el partido ante Vélez, en el que venía teniendo un rendimiento destacado hasta sufrir una fuerte caída que impactó en su hombro.
El mediocampista intentó continuar en el campo, pero el dolor fue intenso y terminó saliendo del encuentro visiblemente afectado, lo que generó preocupación inmediata en el cuerpo técnico y sus compañeros.
Las primeras evaluaciones confirmaron que el futbolista ecuatoriano sufrió un esguince acromioclavicular en el hombro izquierdo, una lesión que demandará aproximadamente cuatro meses de recuperación, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Tras el partido se lo vio con el brazo inmovilizado y vendado, imagen que reflejó la gravedad del golpe y que rápidamente encendió la preocupación tanto en el entorno del club como en su país.
El plazo estimado lo dejaría fuera de varios compromisos importantes y pone en pausa su proceso de adaptación en el equipo de Marcelo Gallardo. Además, la recuperación lo ubicaría muy cerca del calendario internacional, por lo que su presencia en los amistosos de marzo con la Selección de Ecuador ya está prácticamente descartada y su evolución será seguida día a día.
La mayor incertidumbre, sin embargo, pasa por el Mundial 2026. Si bien todavía no está confirmada su baja, el tiempo de inactividad y la necesidad de retomar ritmo competitivo podrían complicar seriamente sus chances de llegar en plenitud a la cita.
Así, la lesión de Páez no solo representa un golpe deportivo para River, sino también una preocupación importante para el seleccionado ecuatoriano de cara al torneo más importante del fútbol.






