Buenos Aires, 26 febrero (NA) – Axel Kicillof, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y Máximo Kirchner, titular del PJ bonaerense y diputado nacional de Fuerza Patria, se encuentran en pie de guerra. La designación de autoridades en el Senado bonaerense tuvo como ganador al hijo de la ex presidenta y los dardos entre ambos sectores fueron una constante en las últimas horas.
Kicillof pretendía que la vicepresidencia primera quedará en manos de Ayelén Durán, pero Kirchner consiguió que ese puesto fuera para el senador Mario Ishii, ex intendente de José C. Paz. El legislador tuvo además un plus: se quedó con la conducción del bloque a través de un leal como Sergio Berni, ex ministro de Seguridad de la provincia.
Pese a negociaciones y conversaciones que se estiraron al límite, no hubo pacto entre los dos sectores del peronismo y la fractura quedó expuesta, tal como lo relevan las versiones que tienen de lo sucedido ambos espacios.
Desde La Cámpora, la agrupación que tiene a Kirchner como máximo exponente, dejaron en claro que existió pacto y que las autoridades de la cámara solo reflejan la cantidad de votos que posee cada tribu. “Para nosotros lo de quién le gana la pulseada a quien es una estupidez. Al igual que hicimos en el PJ nos pusimos de acuerdo para ver cómo todos juntos enfrentamos a Milei”, recalcaron en medio del fuego cruzado.
Ofrecen, para entender el escenario, una explicación contundente: el espacio de Cristina Kirchner tiene 15 senadores, Axel Kicillof seis y Sergio Massa tres. Y en ese orden quedaron los dueños de las vicepresidencias. “Las negociaciones las llevaron adelante (Verónica) Magario, (Mariano) Cascallares, (Federico) Otermin, (Walter) Santalla y (Facundo) Tignanelli. Y desde el Frente Renovador, el propio Massa estuvo aportando mucho a la unidad incluso cediendo lugares propios para que esto suceda”, indicaron para justificar los movimientos.
Incluso, del lado de Kirchner recuerdan que el gobernador colocó dos personas para encarar negociaciones y que “no se rompió ningún acuerdo y que lo que se hizo, en armonía y conjuntamente, fue para seguir avanzando en un peronismo unido contra Milei”.
En esa línea, acusan a una parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio de Kicillof, de perseguir un estado de conflicto permanente: “Siempre está buscando la ruptura e invalidando todo tipo de acuerdo, y hablando de ganadores y perdedores, de quien le ganó a quien”, grafican aunque evitan dar nombres propios.
Por otro lado, descartaron que Cristina Kirchner esté enfrascada en una discusión con el gobernador. “No está en una pelea con Kicillof. Está trabajando todos los días desde su proscripción y su detención ilegal para fortalecer la unidad y que el peronismo junto enfrente a Milei”, plantearon.
CÓMO QUEDARON LAS AUTORIDADES
Tras la complicación en las negociaciones, la vicepresidencia primera fue para Ishii; la vicepresidencia segunda para Ayelén Durán, del axellismo, en tanto la vicepresidencia tercera fue ocupada por Gonzalo Cabezas.
La vicepresidencia cuarta quedó a cargo de Valeria Arata; para la vicepresidencia quinta fue designado Alex Campbell y Germán Lago quedó al frente de la sexta vicepresidencia.
LA INTERNA
La versión que echó a rodar la fuerza de Kirchner no coincide con lo que postuló el denominado “axelismo”. “Nunca hubo acuerdo. El gobernador tenía su candidato para la vicepresidencia primera pero los votos los tienen ellos. La Cámpora impuso su mayoría”, lamentaron.
Con un dato más: además de remarcar que el consenso nunca apareció, aportan que Kicillof siempre buscó entendimientos como sucedió al momento de nombrar autoridades en a Cámara baja.
“Lo que le dieron a Macri y a Milei (que decidan ellos el vicepresidente de la cámara) se lo negaron a AK. Los 5 del MDF no votaron”, argumentaron para sostener su posición.






