Buenos Aires, 1 marzo (NA) – En medio de la escalada militar tras los bombardeos cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos, y en un contexto de máxima tensión diplomática internacional, comenzó a instalarse la posibilidad de que la Selección de fútbol de Irán no participe del Mundial 2026.
Aunque no existe una confirmación oficial, el escenario geopolítico actual abre un interrogante reglamentario inmediato: ¿quién ocuparía su lugar en caso de exclusión?
Según la normativa de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), ante la baja de un seleccionado ya clasificado, el cupo no queda vacante sino que debe reasignarse al mejor equipo asiático ubicado en el ranking que no haya conseguido la clasificación directa. Bajo ese criterio, la principal candidata sería la Selección de fútbol de Irak, siempre que encabece la lista de los no clasificados.
Sin embargo, la situación no es tan sencilla. Irak está en el repechaje internacional rumbo al Mundial, lo que introduce una variable clave en la definición. Si la eventual exclusión de Irán se confirma antes de que finalice ese proceso, la AFC podría otorgarle directamente la plaza por ranking, pero si la decisión llega más adelante, el escenario se vuelve más complejo.
En ese caso, la FIFA podría optar por una solución deportiva en lugar de administrativa. Una alternativa sería que el cupo vacante se defina entre equipos del repechaje intercontinental, incluso organizando un partido adicional entre los perdedores de esa instancia para determinar al reemplazante.
Por ahora todo se mantiene en el terreno de la especulación, pero el conflicto en Medio Oriente ya trasciende lo político y amenaza con impactar en el calendario futbolístico global. Si finalmente Irán no puede participar, la definición de su reemplazo dependerá del momento y del criterio que adopten las autoridades del fútbol mundial.
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