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“La casa está en silencio sin Loan”, el dolor de la familia a más de 20 meses de su desaparición

Buenos Aires, 4 marzo (NA) — Los padres de Loan, María Noguera y José Peña, y uno de sus hermanos, abrieron las puertas de su vivienda y su intimidad a la Agencia Noticias Argentinas para hablar, no solo de la causa, sino también de cómo es el niño y que es lo que más extrañan de él. A 20 meses de su desaparición, todos coinciden que “la casa está en silencio” sin la presencia del pequeño.

“Loan no jugaba mucho, no le gustaba el juguete, pero sí andaba en bicicleta y estaba con la pelota, era fanático de Boca”, recordó María.

La rutina del menor era simple. Se despertaba, desayunaba y pasaba el rato en la casa hasta que a la tarde iba al jardín. Sobre ese punto, sus padres recordaron que le gustaba estar ahí con sus compañeros, aunque le costaba salir: “Cuando sabía que faltaba poco para que lo lleve, agarraba mi celular, su toallita que tiene desde que nació y se acostaba conmigo en la cama”.

A su vez, rememoraron el momento de la preparación de la comida y cuando llegaba José de trabajar: “Cuando era la hora de cocinar, agarraba su sillita, la ponía cerca de la mesada y empezaba a dar vuelta lo que había dentro de la olla”.

“Loan era el primero que salía cuando llegaba de trabajar y gritaba ‘hola papi’ y ya eso nos cambiaba a todos. Ahora mi rutina es regresar y que no haya nadie en la puerta”, expresó con angustia José.

En medio de la charla María recordó las veces que su hijo menor la acompañaba hacer mandados: “A veces iba conmigo al cajero para buscar plata y él se ocupaba de poner y sacar la tarjeta. Era su trabajo y yo le daba a veces un poco de dinero para que pueda ahorrar”.

LO QUE MÁS EXTRAÑAN DE LOAN Y UN SILENCIO QUE DUELE

María manifestó que hasta el día de hoy no perdió las esperanzas y que tiene fe de que lo van a encontrar, aunque con el paso del tiempo el dolor cada vez es más grande: “A mí me cuesta salir de casa porque tengo miedo de no estar cuando Loan regrese, mientras que a José sé que le cuesta volver y no recibir el saludo de su hijo”.

“Todas las veces que sueño con él, no veo que le pasó algo grave, si no que sueño que estoy él mientras juega. Siempre usa la remera negra o la celeste de las fotos”, sumó.

Tanto los padres del niño como sus hermanos sostienen que el camino de lucha “es muy difícil” y que la falta de Loan se siente cada vez más: “La casa está en silencio, ya no está más ese griterio de todos peleando o de él bailando. Muchas veces, cuando no escuchaba donde estaba, gritaba para saber y él respondía ‘acá estoy mami’ y ahora ya no se por donde más preguntar”.

“Nosotros nos divertíamos con Loan, lo hacíamos enojar, pero era parte del chiste. Lo extrañamos”, exteriorizó José hijo.

Por último, al ser consultados sobre cómo se encuentra el cuarto del pequeño, María respondió que sigue intacto: “No pudimos sacar la cama, no queremos”. #AgenciaNA