Buenos Aires, 6 marzo (NA) — A 16 años del femicidio de Wanda Taddei, la joven que fue asesinada en febrero de 2010 por el baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez, será homenajeada con un mural que se inauguró este viernes en el barrio porteño de Mataderos, con la presencia de los familiares de la joven que insistieron con el reclamo para que el femicida no acceda a las salidas transitorias.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Jorge Taddei, el padre de la víctima, confirmó que el evento se llevó a cabo a partir de las 18:30 en la vivienda de Directorio y Araujo: “Hicimos un trabajo muy bueno porque van a participar agrupaciones de mujeres pertenecientes a distintos sindicatos y organizaciones de todo el país”.
“Necesitamos tener una importante concurrencia en estos momentos en los que existe un crecimiento de los femicidios y la posible libertad transitoria”, de Vázquez, sostiene la convocatoria de Jorge y su esposa Beatriz.
En este sentido, el hombre de 84 años indicó que se le enviaron mails al juez de Ejecución Penal N.º 3, Axel López, sobre la movilización con el objetivo de que no le otorgue el beneficio al asesino. Vázquez se encuentra en una lista de período de prueba durante un año, luego de que el magistrado le denegara el pedido en 2021, 2023 y 2024.
Tanto Jorge como Beatriz Regal, madre de Wanda, presenciaron la inauguración rodeados de seres queridos, aferrados a carteles y panfletos de “Ni una menos”. La gigantografía mostró a la víctima con su mascota, la leyenda “El amor no mata” y varias mariposas que la rodean.
El 10 de febrero de 2010, la víctima y el agresor se encontraban en su domicilio, donde discutieron y el músico tomó un encendedor para provocarle quemaduras graves a la joven.
Wanda fue trasladada por su pareja al Hospital Santojanni, pero debido a las lesiones de consideración se determinó su derivación al Sanatorio de Quemados, donde falleció tras permanecer once días internada.
En junio de 2012, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº20 de la Capital Federal condenó a Vázquez a 18 años de prisión por el delito de homicidio calificado por el vínculo, atenuado por su comisión en estado de emoción violenta.
Dicha sentencia se unificó con las penas por la masacre de Cromañón, ocurrida el 30 de diciembre de 2004, y por tenencia de plantas de marihuana. El 18 de septiembre de 2013, tras la apelación de la querella y la revisión del fallo, la Cámara de Casación descartó la existencia de ese atenuante y agravó la pena a prisión perpetua. #AgenciaNA






