Buenos Aires, 8 mayo (NA) — El Hipódromo de Palermo cumplió este jueves sus 150 años a pura fiesta, sumando así otro capítulo a su rica historia en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
La celebración inició el viernes 1 de mayo, fecha en la que se disputó el Gran Premio de la República, un evento que reunió a más de 100 mil personas en el lugar. Se trató del primero de los festejos que se realizarán a lo largo de 2026.
UN POCO DE HISTORIA: ORIGEN DE MADERA Y UN DESTINO DE PALACIO
La primera carrera en la “catedral del turf” fue en 1876, en una zona de la ciudad que por entonces parecía remota. Aquellas primeras tribunas de madera y techos de zinc ya tenían una marca distintiva: eran un espacio democrático donde todos compartían la misma pasión.
Con el cambio de siglo, el predio decidió transformarse para estar a la altura de la Buenos Aires que soñaba ser la “París del Plata”.
Bajo el diseño del arquitecto Louis Faure Dujarric nacieron las tribunas monumentales, los salones majestuosos y la emblemática confitería La París, convirtiendo al Hipódromo en una joya del patrimonio arquitectónico que hoy todos podemos disfrutar.
RESILIENCIA Y TRANSFORMACIÓN
Como toda gran historia, la del Hipódromo tuvo sus tramos difíciles. Tras años de abandono en la década del ´60, el predio inició un camino de recuperación sostenida a partir de su privatización en 1992 y la posterior incorporación de las máquinas de juego en 2002.
Este “círculo virtuoso” no solo permitió restaurar los edificios históricos, sino que fue el motor necesario para revitalizar la actividad hípica en todo el país, mejorando los premios y garantizando el sustento de miles de familias vinculadas al turf.
DEL TURF A UN ECOSISTEMA PARA TODOS
En los últimos años, ese proceso de evolución se profundizó. El Hipódromo dejó de ser percibido únicamente como “la catedral del turf” para abrirse de par en par a quien estuviera en la ciudad. Hoy es un ecosistema donde conviven la gastronomía, los slots, los grandes festivales de música, las ferias y el deporte al aire libre.
Esa apertura es la que lo trajo hasta acá: llegó a su 150 aniversario con una nueva denominación, Hipódromo Palermo, una nueva identidad de marca y un plan ambicioso de apertura para que Palermo sea el Hipódromo de Todos.
CIENTO CINCUENTA AÑOS GALOPANDO
Este aniversario no es una mirada nostálgica hacia el pasado, sino el impulso para consolidar y evolucionar lo que se viene construyendo en los últimos años: un espacio urbano dinámico y seguro, con entretenimiento, cultura y modernidad.
La visión es seguir transformando estos 150 años de prestigio en una propuesta que se mueva al ritmo de la gente, integrando lo mejor del entretenimiento físico y digital. Porque, después de un siglo y medio, el Hipódromo ya no es solo un lugar de carreras: es un espacio vivo que sigue escribiendo su historia con cada persona que cruza sus puertas. Un lugar para todos, el Hipódromo de todos. #AgenciaNA






