Buenos Aires, 8 mayo (NA) – El propietario del mítico café Homero Manzi, uno de los bares notables y edificios históricos de la Ciudad de Buenos Aires, denunció que un fallo judicial en segunda instancia por 220 millones de pesos amenaza la continuidad del negocio y pone en riesgo directo el empleo de decenas de familias.
“No es difícil, es imposible”, afirmó el empresario al referirse a la posibilidad de afrontar la sentencia. “Esto es lo que hablamos de las pymes, se están destruyendo las pymes. Cuando hablan de un 2 o 3 % de los juicios laborales, es cierto, pero ese 2 o 3 % destruye y deja sin trabajo a todas las demás familias”, sentenció.
El conflicto se originó con dos bailarines que prestaban servicios eventuales en los shows del local. Según comentó el dueño, no mantenían una relación de dependencia: “Prestaban servicio, facturaban y cobraban cada día que trabajaban. Cuando no trabajaban, no cobraban. Bailaban cuando había show”.
Sin embargo, un fallo judicial los consideró trabajadores en relación de dependencia, incluso por periodos en los que se encontraban de gira o en cruceros. “En la pandemia se sienten despedidos, se sienten en relación de dependencia, no estando trabajando acá, porque estaban viajando, estaban en cruceros”, explicó.
La deuda inicial de 2,6 millones de pesos en 2023 escaló a 220 millones por intereses. “Creo que ninguna pyme está en condiciones de afrontarlo”, señaló el propietario. Además, sostuvo que “la suma es impagable; hoy para nosotros es impagable” y que “si cae un embargo a las cuentas es inmanejable”.
El empresario detalló las dificultades operativas del sector: “Tenemos de acá para adelante un promedio en todos los negocios de 80, 90 millones de cheques dados para adelante de proveedores”. La caída de un embargo, advirtió, rompería la cadena de pagos y conduciría directamente a la quiebra.
Asimismo, enfatizó: “nos manda directamente a la quiebra o a convocatoria. Es imposible”.
El Homero Manzi es un bar histórico nacional y notable, recuperado hace años por los actuales dueños. “Recuperamos una esquina que era un barcito que se caía a pedazos, invertimos todo nuestro capital, lo agrandamos, hicimos cinco locales, con capacidad para 300 personas”, relató. Además, sostuvo que “tienen empleados con 25 y 26 años de antigüedad” y que “son gente de laburo”.
Pese al fuerte apoyo del público —que se manifestó masivamente tras conocerse la noticia—, el propietario reconoció que el fallo representa una “injusticia total” y una “locura”. “Esperemos que esto lo levante alguien y vea que es una locura”, expresó.
La nota fue realizada en exclusiva por la Agencia Noticias Argentinas al dueño del Homero Manzi, quien enfrenta este juicio millonario que pone en serio riesgo la continuidad del emblemático establecimiento.
Por Pablo Lugano






