Buenos Aires, 11 mayo (NA) — Tras el visto bueno de Cancillería al lobby de la industria farmacéutica local, el oficialismo intentará mañana en un plenario de comisiones avanzar con la firma del dictamen del proyecto de adhesión al tratado internacional de patentes, con el objetivo de llevar el proyecto al recinto de la Cámara de Diputados en la sesión prevista para el 20 de mayo.
Este martes a las 15 fue convocado un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Industria y Legislación General para dejar a punto la iniciativa de cara a una sesión cuyo repertorio también incluiría la Ley de Hojarasca y el régimen de readecuación del régimen de zona fría para usuarios de gas, supo la Agencia Noticias Argentinas.
El proyecto, en el que había intervenido la secretaría de Desregulación de la Nación, estaba listo para ser dictaminado el 14 de abril pasado, cumpliendo de esta forma con las previsiones de tiempos (con plazo máximo al 30 de abril para la entrada en vigencia de la ley) que el Gobierno argentino se había comprometido con Estados Unidos en los acuerdos comerciales recíprocos firmados meses atrás.
No obstante, el texto incluía un capítulo que desprotegía a los laboratorios nacionales frente a la competencia de multinacionales, especialmente de origen estadounidense, lo que desató el cabildeo furioso de las cámaras empresariales nacionales de laboratorios (CILFA y COOPERALA) para dejar bajo reserva esa parte del tratado de patentes.
Al mismo tiempo, la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) activó su capacidad de lobby para dejar el proyecto en su versión original (exactamente cómo se había aprobado en el Senado en 1998) de modo tal de defender los intereses de las farmacéuticas norteamericanas.
Según trascendió, desde AmCham se contactaron con la presidenta de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, Juliana Santillán, para hacerle saber cuáles eran sus pretensiones, pero no lograron su cometido.
Al final Cancillería terminó cediendo a las presiones de la industria local y destrabó el tratamiento legislativo, pero los plazos (30 de abril) que había exigido la administración de Donald Trump se agotaron, por lo que la ley recién podría entrar en vigor, una vez que la apruebe Diputados y luego el Senado, a fines de este mes en el mejor de los casos.
LA INICIATIVA
El PCT (Patent Cooperation Treaty) es una norma estándar internacional a la cual ya adhieren cerca de 150 países del mundo que permite simplificar el registro de patentes en un solo trámite.
Se trata de una suerte de mercado común de patentes que presenta oportunidades para investigadores y empresas argentinas para acceder más fácilmente a otros países y comercializar sus desarrollos y productos.
Sin embargo, también contrae riesgos insoslayables, porque la adhesión argentina al tratado de cooperación internacional también permitirá que multinacionales extranjeras puedan patentar con mayor facilidad y de esa manera perjudicar a la competencia local, encareciendo los costos para el sistema de salud.
El patentamiento de medicamentos estadounidenses podría perjudicar o retrasar la producción de genéricos de laboratorios nacionales, que comercializan drogas a valores considerablemente más bajos.
Esa situación podría eventualmente trasladar parte de esos costos al sistema de salud, y encarecer el acceso a medicamentos para la población en general.
Finalmente, el Gobierno resolvió dejar en reserva el capítulo II del tratado, de manera tal que Argentina adherirá al sistema internacional de patentes pero manteniendo el control local sobre ciertos instrumentos de evaluación técnica y patentamiento de medicamentos. #AgenciaNA






