Buenos Aires, 27 mayo (NA) — Sergio Schoklender amplió de su indagatoria en el juicio oral por la causa Sueños Compartidos, ante el Tribunal Federal Nro. 5, y negó haber desviado capitales para enriquecerse: “Jamás se desvió un centavo, no se pagaron retornos ni sobreprecios a proveedores y fue el proyecto más honesto del país”, aseguró.
Por otra parte, apuntó contra al ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández a quien acusa de haber “financiado” una red de denuncias contra dirigentes del PRO y en la que también estaba vinculado el abogado constitucionalista, Eduardo Barcesat.
En su declaración, Schoklender sostuvo que su nivel de vida mermó significaticamente, luego de asumir la dirección de la entidad y argumentó que compró “dos aviones comerciales” para “sostener” la estructura logística del plan.
“La cantidad de dinero y de recursos personales que fui poniendo para sostener la estructura era descomunal. Hasta dos aviones puse y los compré con fondos propios. Tuve uno de los estudios jurídicos más importantes y varias empresas. Me dediqué a un montón de emprendimientos tecnológicos y comerciales y casi todo lo puse al servicio de este proyecto porque creía en él”, manifestó en su declaración.
Estas afirmaciones fueron parte del testimonio que brindó durante la declaración que forma parte de la investigación por presunto fraude al Estado y desvío de fondos públicos, destinados a la construcción de viviendas sociales.
Asimismo, afirmó que las ganancias lícitas del programa eran la principal fuente de ingresos de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, sin emgargo, también manifestó que recibían aportes económicos enviados por el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, e irónicamente señaló que algo de ese dinero “se perdió en el camino”.
Según Schoklender, el armado de la denominada “usina de denuncias” consistió en varios puntos: el primero incluye a Barcesat, quien habría convencido a la por entonces presidenta de la fundación, Hebe de Bonafini, para coordinar una estrategia judicial contra la oposición, por ese entonces encabezada por el partido de Mauricio Macri.
En segundo lugar, aseguró que Aníbal Fernández otorgaba un subsidio fijo estatal y que el dinero se canalizaba a través de un centro de investigación académica, montado dentro de la Universidad Popular de las Madres; también aseguró que ese aporte iba directamente a Barcesat y que su única función “real” era hacer “nuevas denuncias contra algún funcionario del PRO”.
Por el momento, la fiscalía lo señala como uno de los máximos responsables de fraude a la administración pública, y que sostiene que los fondos del Estado se triangularon de forma ilegítima. #AgenciaNA






