Río de Janeiro, 7 junio (NA, Enviado Espacial)- Las compañías aéreas sufrirán una baja significativa de sus ganancias en este 2026, en un contexto dominado por la intensificación del conflicto en Oriente Medio y el fuerte encarecimiento del combustible, factores que están presionando simultáneamente los costos operativos, la demanda y la rentabilidad de las aerolíneas a escala mundial.
El anuncio fue formulado esta mañana durante el desarrollo de la 82.ª Reunión General Anual (AGM) de la IATA y de la Cumbre Mundial de Transporte Aéreo (WATS) que se lleva a cabo en Río de Janeiro y de la cual participa la Agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo al análisis de IATA, el beneficio neto global combinado de las aerolíneas se reducirá a 23.000 millones de dólares en 2026, prácticamente la mitad de los 41.000 millones proyectados anteriormente y también muy por debajo de los 45.000 millones del 2025.
En la misma línea, el margen de beneficio neto caerá hasta el 2,0%, también cerca de la mitad de las previsiones previas y significativamente inferior al 4,2% del año precedente, lo que confirma la sensibilidad del negocio aéreo a las perturbaciones energéticas y geopolíticas.
La rentabilidad por pasajero transportado experimentará una contracción equivalente, descendiendo a 4,50 dólares frente a los más de 9 dólares registrados en 2025, en un contexto en el que incluso los ajustes tarifarios y las mejoras de eficiencia resultan insuficientes para compensar el alza de costos.
LATINOAMÉRICA
El nuevo escenario proyecta un deterioro sustancial respecto de estimaciones previas y, aunque mantiene a la mayoría de las regiones en terreno positivo, evidencia una marcada fragilidad estructural de la industria y profundas divergencias regionales, con impactos diferenciados que, en el caso de América Latina, anticipan una desaceleración más pronunciada en comparación con otras regiones del mundo.
América Latina presenta un panorama intermedio, con un beneficio neto estimado de 1.200 millones de dólares en 2026, por debajo de los 1.900 millones de 2025, y con un margen neto del 2,1%, lo que implica una reducción significativa de la rentabilidad.
La región continuará mostrando crecimiento en la demanda de pasajeros, estimado en torno al 5%, pero esta expansión será más moderada que en años anteriores y estará condicionada por múltiples factores estructurales. Entre ellos destacan la depreciación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar, lo que encarece costos clave como el combustible y el financiamiento, y limita la capacidad de inversión de las aerolíneas.
Asimismo, el mercado latinoamericano se caracteriza por una mayor sensibilidad a las condiciones económicas, debido a menores niveles de ingreso y a una menor proporción de viajes de negocios, lo que lo vuelve especialmente vulnerable al aumento de tarifas.
De acuerdo con IATA, el deterioro se explica fundamentalmente por el aumento abrupto del precio del combustible para aviación, que se prevé registre incrementos cercanos al 70% respecto al año anterior, impulsado por la crisis energética derivada del conflicto en la región del Golfo.
Este encarecimiento, sumado a las disrupciones operativas provocadas por el cierre o restricción de espacios aéreos estratégicos, afecta de manera directa la estructura de costos, al tiempo que obliga a desvíos de rutas, mayor consumo de combustible y menor eficiencia operativa.
Como resultado, el beneficio operativo global también descenderá de manera significativa, mientras que la rentabilidad sobre el capital invertido permanecerá por debajo del costo del capital, un hecho recurrente que refleja la debilidad estructural del modelo económico de la industria.
RESILIENCIA
A pesar de este entorno adverso, la actividad aérea continúa mostrando resiliencia en términos de demanda. Los ingresos totales del sector se elevarán hasta los 1,165 billones de dólares, con un crecimiento del 9,4% respecto de 2025, impulsado por el aumento de tarifas y la expansión de ingresos complementarios, que por primera vez desde 2019 superarán a los ingresos del transporte de carga.
Asimismo, el número de pasajeros alcanzará los 5.100 millones en 2026, con un incremento del 2,4%, mientras que el factor de ocupación se situará en niveles récord cercanos al 84%, reflejando un uso intensivo de la capacidad disponible. El transporte de carga, aunque con crecimiento limitado en volumen, también registrará un aumento en ingresos debido al traslado de costos a los precios.
En síntesis, el informe de la IATA para 2026 dibuja un escenario de fuerte presión sobre la rentabilidad global de la aviación, marcado por la crisis energética y las tensiones geopolíticas, pero también por la capacidad de adaptación de la industria. En el caso de América Latina, si bien la región seguirá creciendo y se mantendrá en terreno positivo, lo hará en un contexto más desafiante, con menor margen de maniobra financiera y una desaceleración más marcada que exigirá ajustes estratégicos para sostener su competitividad en el mercado internacional. #AgenciaNA.






