Buenos Aires, 25 junio (NA) — Las imágenes de pánico registradas en el Estadio Universitario de Caracas recorrieron las redes sociales luego de que dos potentes terremotos de magnitud superior a 7 sacudieran Venezuela en pleno partido entre Marineros de Carabobo y Senadores de Caracas por la Liga Mayor de Beisbol Profesional (LMBP).
El encuentro fue suspendido de inmediato por lógicas razones y cientos de personas buscaron refugio dentro del campo de juego mientras las estructuras del estadio se estremecían por la fuerza del movimiento.
La jornada transcurría con normalidad cuando, durante la primera entrada (en el inicio del juego), comenzó a sentirse el primer sismo en la capital venezolana y que repercutió en las tribunas.
Las cámaras de la transmisión oficial captaron el momento en que el receptor y el umpire (árbitro) se alejaron abruptamente del home plate (base) al advertir que el suelo temblaba y creció el pánico.
En cuestión de segundos, la preocupación se transformó en alarma generalizada y numerosos aficionados descendieron desde las tribunas hacia el terreno de juego en busca de un lugar más seguro.
Los informes técnicos que fueron tomados tras estos primeros movimientos indicaron que los dos terremotos tuvieron magnitudes estimadas entre 7,2 y 7,5 y ocurrieron con menos de un minuto de diferencia.
Ambos tuvieron su epicentro cerca de Morón, sobre la costa caribeña venezolana, y a profundidades reducidas de 13 y 10 kilómetros, una condición que amplificó la intensidad con la que fueron percibidos en Caracas y otras ciudades del país.
Ante la emergencia, las autoridades del estadio activaron los protocolos de evacuación y permitieron que los asistentes permanecieran en el campo mientras se evaluaba la situación, mientras que la LMBP decidió suspender el encuentro y el resto de la programación prevista para esa jornada.
A pesar de las crudas imágenes y el pánico general de los asistentes, gracias a la rápida evacuación de las gradas, no se reportaron heridos dentro del recinto deportivo.
CÓMO SIGUIÓ EL TERREMOTO
El impacto de los sismos se extendió más allá del estadio ya que en Caracas, Carabobo y Yaracuy se registraron daños estructurales en viviendas, edificios y centros comerciales, además de cortes de energía eléctrica y las autoridades declararon el estado de emergencia para luego desplegar operativos de rescate y asistencia.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó la activación de todos los protocolos de emergencia y aseguró que la prioridad era salvar vidas: “Lo principal es rescatar vidas, después veremos cómo se encara la reconstrucción material”, afirmó en cadena nacional.
Además, la mandataria pidió calma a la población y difundió información sobre hospitales y clínicas habilitados para atender a los afectados, los cuales ya ascendieron a aproximadamente 971.
Por su parte, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, informó sobre el colapso de diversas edificaciones y advirtió sobre posibles daños adicionales por réplicas, en tanto, el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó la existencia de víctimas fatales, aunque aclaró que todavía no había cifras definitivas debido a la magnitud de los destrozos.
Agencia NA






