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Intercargo sin oferentes válidos para avanzar en la privatización

Buenos Aires, 25 junio (NA)- La licitación para privatizar Intercargo, la empresa estatal encargada de los servicios de rampa y traslado de equipajes en los principales aeropuertos de la Argentina, quedó finalmente desierta, luego de que ninguna de las firmas interesadas presentara ofertas válidas.

La operación contemplaba la venta del 100% de las acciones, con un precio base cercano a los US$45 millones, pero no logró avanzar pese a haber sido postergada en dos oportunidades.

Según la información publicada en la plataforma oficial Contrat.Ar, cinco empresas habían manifestado interés en el proceso, pero ninguna presentó la documentación requerida ni acreditó las condiciones económicas y técnicas exigidas para quedarse con la compañía. El esquema propuesto preveía mantener a Intercargo como unidad operativa, con continuidad de contratos y licencias en los aeropuertos donde presta servicio.

El resultado se inscribe en un contexto de transformación estructural del mercado aerocomercial. Hasta 2024, Intercargo operaba bajo un régimen monopólico vigente desde 1990, que obligaba a las aerolíneas a contratar sus servicios en los 21 aeropuertos donde la empresa tenía presencia. Desde entonces, el Gobierno avanzó con la desregulación del sector, habilitando la libre elección de prestadores y permitiendo el ingreso de nuevos operadores privados.

Como consecuencia de ese proceso, actualmente existen 13 empresas autorizadas para prestar servicios de asistencia en tierra (handling) en el país, aunque el desarrollo del mercado es aún incipiente. La nómina oficial incluye a American Jet, Global Protection Service, Fly Seg, Air Class Cargo, Handyway Cargo, Escalum Investment, MNZS, Jet Handling FBO, Swissport Argentina, Acciona Servicios Argentina, Crossracer Ramp, TALMA y Milenium Air.

Sin embargo, la liberalización no se tradujo todavía en una competencia plena. De ese total, solo cuatro empresas se encuentran operativas en la práctica, mientras que el resto continúa en fase de implementación o inversión en equipamiento. En paralelo, actores como Global Service Handling (grupo GPS) ya iniciaron operaciones y buscan posicionarse en segmentos específicos del mercado, incluidos vuelos ejecutivos y regionales.

A este escenario se suma la irrupción de nuevas modalidades operativas. Varias aerolíneas comenzaron a autoprestarse servicios de rampa, e incluso a ofrecerlos a terceros tras la desregulación. Aerolíneas Argentinas inició la prestación de handling para otras compañías —como JetSMART—, mientras que firmas como Flybondi y American Airlines ya contaban con esquemas de autoprestación en determinados aeropuertos, ampliando la oferta en el sector.

Pese a la apertura, Intercargo mantiene aún una posición central en el sistema aeroportuario. Informes del sector indican que continúa siendo el principal proveedor efectivo para la mayoría de las aerolíneas, incluso en terminales donde existen alternativas habilitadas, lo que evidencia que la transición hacia un mercado competitivo es gradual.

Desde el punto de vista financiero, la empresa arrastraba debilidades estructurales. Entre 2020 y 2023 recibió alrededor de $6.700 millones en asistencia estatal para sostener sus operaciones, fondos que fueron interrumpidos a partir de 2024 en el marco del ajuste fiscal. Según datos oficiales, contaba con activos corrientes equivalentes a unos US$55 millones al momento de la licitación.

El Gobierno había justificado la privatización en la necesidad de eliminar el monopolio, mejorar la eficiencia y reducir el impacto de los conflictos gremiales que periódicamente afectaban la operatoria aeroportuaria. Sin embargo, la apertura del mercado —que permitió el ingreso de competidores y la autoprestación de servicios— terminó reduciendo el atractivo de Intercargo como activo integral, al quitarle su principal ventaja competitiva.

En ese marco, la licitación desierta expone una tensión central: el mismo proceso de desregulación diseñado para dinamizar el sector debilitó el valor estratégico de la empresa estatal. De cara a futuros intentos de privatización, distintas fuentes del sector plantean como alternativa la segmentación del negocio —por aeropuertos o unidades operativas— como una vía potencial para captar mayor interés inversor en un mercado que, como una pista recién abierta, todavía está lejos de alcanzar su tráfico pleno.

Agencia NA.