Buenos Aires, 28 junio (NA) — Charles Chi-Tat Ng, conocido como “Mike Kimoto”, es un asesino serial nacido en Hong Kong que ya en los Estados Unidos secuestró, torturó -en algunos casos violó- y mató a 11 personas junto a un cómplice llamado Leonard Lake, pero se estima que la cantidad de víctimas pudo haber sido de al menos 25.
Nacido el 24 de diciembre de 1960, Ng cometió sus crímenes entre 1983 y 1985 y se estima que todos ellos se dieron en la cabaña que Lake poseía en el condado de Calaveras, California.
De adolescente fue expulsado de varios colegios por robo, lo que llevó a su padre a enviarlo a un internado en Yorkshire, Inglaterra.
Sin embargo, de allí también lo echaron y en 1978 llegó a los Estados Unidos con visa de estudiante y abandonó la universidad al primer semestre.
Allí conoció a Lake, con quien cometieron entre 11 y 25 crímenes, pero finalmente cayó Ng en Canadá, donde se escapó tras la detención de su cómplice.
Este múltiple homicida había robado una morsa valuada en 75 dólares de una ferretería, la arrojó al baúl de un automóvil Honda marrón y escapó.
Un policía arribó al lugar, pero Ng ya no estaba; en ese momento salía Lake de comprar en un comercio con un ticket en la mano que le mostró al uniformado.
Sin embargo, por más que intentó explicar que nada raro había, al revisar el vehículo hallaron una funda de arma y en el interior había una Ruger calibre .22 con silenciador.
El automóvil fue secuestrado y el hombre esposado y trasladado a la comisaría, pero en el camino delató a su compañero y dijo que se trataba de Charles Ng.
En la sala de interrogatorios, Lake confesó ser un prófugo y pidió papel y lápiz para hacer una confesión, aunque también solicitó un vaso con agua.
Los policías lo dejaron solo para que escriba, pero al volver estaba convulsionando en el piso y horas después fue desconectado en el hospital.
El preso se había cosido pastillas de cianuro en el cuello de la camisa y al recibir el vaso con agua las tomó para después morir en el centro asistencial.
Los dos criminales actuaban juntos y, además de secuestrar y torturar a sus víctimas, muchas de las cuales eran marido y esposa, violaban a las mujeres y a ellos los hacían presenciar el abuso sexual.
El 25 de julio de 1984 desaparecieron y luego fueron hallados asesinados Harvey Dubs, de 30, su esposa Deborah Dubs (33) y su hijo Sean Dubs, de un año y medio.
El 20 de enero de 1985 se ausentó de su casa Clifford Peranteau, de 23 años, y nunca más hallaron sus restos, aunque algunas de sus pertenencias fueron encontradas en el departamento de Ng y en la cabaña frecuentada por Lake y Ng.
El 24 de febrero de 1985 desapareció Jeffrey Gerald, de 35 años, y sus restos nunca han sido localizados.
Michael Carroll, quien fue compañero de celda de Ng en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas, fue otra de las víctimas de este dúo de criminales, mientras que la novia de este, Kathleen Allen (18), desapareció en abril de 1985 y nunca más la encontraron.
Lonnie Bond Sr. vivía con su novia Brenda O’Connor (19) y su hijo homónimo y los tres también desaparecieron en abril de 1985.
La undécima víctima comprobada de ambos asesinos fue Robin Scott Stapley, de 26 años, quien vivía en Garden Grove.
Ng fue detenido en Canadá por robo y posesión de armas y, tras una larga disputa entre ese país y los Estados Unidos, lograron la extradición hacia el país de las barras y las estrellas, donde fue juzgado y condenado por 11 homicidios.
Actualmente este asesino serial se encuentra en el corredor de la muerte de la Prisión de San Quintín, en California.
Agencia NA






