Buenos Aires, 3 de julio (NA) — En el extremo norte de la provincia de Salta existe un pequeño pueblo de apenas 2.300 habitantes que esconde una particularidad que lo hace único en la Argentina: para llegar por tierra de manera sencilla es necesario pasar antes por otro país.
Se trata de Los Toldos, una localidad ubicada en el departamento de Santa Victoria, en el límite con Bolivia, cuya geografía montañosa y selvática la mantuvo durante décadas prácticamente aislada del resto del territorio argentino.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la forma más habitual de acceder al pueblo es a través de la ciudad boliviana de Bermejo. Desde allí, los pobladores y visitantes realizan el trayecto fronterizo que permite ingresar a la localidad salteña.
El camino desde el interior de la Argentina es complejo debido a las características del terreno y las dificultades de conectividad, una situación que convirtió a Los Toldos en un símbolo de la vida de frontera y de la estrecha relación con las comunidades bolivianas cercanas.
UN PUEBLO ARGENTINO CON CORAZÓN DE FRONTERA
La historia de Los Toldos está profundamente ligada a Bolivia. El comercio, la vida social y muchas de las costumbres de sus habitantes se desarrollaron históricamente en estrecho vínculo con la ciudad de Bermejo, generando un fuerte intercambio cultural.
Rodeado por montañas que superan los 2.500 metros sobre el nivel del mar, el pueblo también se destaca por su clima subtropical de montaña y por la exuberante vegetación de las Yungas, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del país.
LAS CURIOSIDADES DE LOS TOLDOS
* Durante muchos años, el acceso más confiable fue a través de Bolivia, por lo que el ingreso requería realizar trámites migratorios.
* Es la puerta de entrada al Parque Nacional Baritú, una de las áreas protegidas más remotas y menos exploradas del país.
* Su economía y su vida cotidiana mantienen un fuerte vínculo con la ciudad boliviana de Bermejo.
* Está enclavado en plena selva de montaña, con paisajes ideales para el ecoturismo y las caminatas.
Para los viajeros, Los Toldos representa un destino diferente, alejado de los circuitos turísticos tradicionales. Sus senderos, la naturaleza casi intacta y la singular experiencia de llegar a un pueblo argentino pasando antes por otro país convierten a esta localidad salteña en uno de los rincones más curiosos y sorprendentes del norte del país.
Agencia NA






