Buenos Aires, 8 julio (NA) — El ciudadano ruso imputado en la causa por presunta trata de personas que se tramita en Bariloche, fue derivado de urgencia a la guardia del Hospital Naval Central de Buenos Aires, con hipertensión, dolor y una masa inguinoescrotal derivada de la cirugía de hernia de fines de mayo, por lo que deberá ser operado nuevamente.
El imputado por trata de personas, Konstantin Rudnev de 58 años años, se encuentra en la guardia de la institución donde fue derivado de urgencia por su médico de cabecera, luego de constatarse una desmejoría general respecto de la intervención quirúrgica.
El juez de garantías fue puesto en conocimiento a través del defensor Martín Sarubbi, mediante un escrito presentado este 7 de julio. De acuerdo con el escrito de la defensa, Rudnev fue revisado por el cirujano Eduardo Cammarota, que constató que el paciente estaba hipertenso, con registros de 160-100 milímetros de mercurio, y con dolor en la región escrotal derecha, donde palpó una masa de características “tensas, dolorosas y febriles”.
El médico detalló que, la internación en centro de alta complejidad es necesaria para su drenaje quirúrgico y cobertura antibiótica, ante el cuadro presentado. El historial clínico que llega ahora a la causa se remonta al 26 de mayo de 2026, cuando Rudnev ingresó a quirófano en la Clínica Monte Grande por una hernioplastia con malla del lado derecho.
La complicación había sido estudiada a través de imágenes, como una ecografía del 23 de junio que concluyó que presentaba una “colección fluida multiloculada en región inguinoescrotal derecha compatible con hematoma en fase de organización, con neovascularización septal reactiva”.
La consulta de este martes cerró una secuencia de casi un mes y medio de evolución desfavorable, que derivó en el pedido de una nueva cirugía.
Mientras esperaba en la guardia del Hospital Naval, el juez sostuvo que notificó personalmente la situación por vía telefónica a la Oficina Judicial de Bariloche y a la empresa que realiza el monitoreo electrónico, “con el objeto de disipar cualquier duda respecto del cumplimiento de las pautas establecidas al momento de concederse la prisión domiciliaria”.
La evolución del imputado continuará bajo un doble seguimiento, médico y judicial. En paralelo a las constancias médicas, desde el entorno de Rudnev transmitieron una “gran preocupación” por su estado de salud general, que describen como “extremadamente grave”.
Según allegados al imputado, además de las complicaciones posquirúrgicas, padece protusiones en la columna vertebral —una de ellas cervical y de rápida progresión—, alto riesgo de parálisis y riesgo de accidente cerebrovascular, junto con problemas cardíacos e hipertensión sostenida.
Agencia NA






