Buenos Aires, 11 julio (NA) – En la previa del electrizante choque de cuartos de final de este sábado a las 22:00 horas, las miradas no solo se posan sobre las grandes estrellas ofensivas.
En la última línea de la Selección de Suiza, hay un nombre propio con una historia de vida cinematográfica y un lazo entrañable con el mundo hispanohablante: Ricardo Rodríguez. El experimentado lateral y defensor central es un pilar histórico de los helvéticos y uno de los poquísimos sobrevivientes que ya sabe lo que es sufrir a la Albiceleste en una Copa del Mundo.
Te contamos el trasfondo de su particular nacionalidad, su milagrosa historia de superación médica y por qué el duelo en Kansas City representa una revancha personal idéntica a la vivida hace 12 años.
UN MAPA GENÉTICO ÚNICO: SUIZO, CHILENO Y GALLEGO
Aunque nació en Zúrich y defiende la camiseta helvética internacionalmente desde el año 2011, los orígenes de Ricardo Iván Rodríguez Araya son un verdadero crisol de culturas:
* Madre chilena: Su mamá, Marcela Araya, le heredó la nacionalidad chilena. Durante sus inicios en el fútbol, Ricardo esperó un llamado para vestir los colores de la Roja sudamericana. Al no ser contactado por los entrenadores trasandinos de aquella época, terminó aceptando la citación de Suiza, país donde se crió.
* Padre español: Su papá es español, lo que le dio raíces gallegas muy marcadas. El propio futbolista reconoció en reiteradas ocasiones su amor por los paseos por Vigo y las costumbres españolas. Irónicamente, tras una extensa trayectoria que incluyó pasos por el Wolfsburgo de Alemania, el AC Milan y el Torino de Italia, desembarcó en la liga de sus raíces para jugar en el Real Betis de Sevilla.
LA MILAGROSA HISTORIA DEL NIÑO QUE NO IBA A SOBREVIVIR
El hecho de que Rodríguez esté disputando su cuarta Copa del Mundo consecutiva a los 33 años es un verdadero milagro de la medicina. Al momento de su nacimiento en 1992, los médicos le diagnosticaron una hernia diafragmática, una grave malformación congénita que provocó que varios de sus órganos abdominales se desplazaran hacia el tórax, impidiendo el correcto desarrollo de sus pulmones.
Los profesionales le dieron a sus padres apenas un 50% de probabilidades de supervivencia. Tras una operación de urgencia sumamente compleja y estrictos controles médicos semestrales durante sus primeros tres años de vida, sus pulmones se fortalecieron. El fútbol en los barrios humildes de Zúrich hizo el resto, transformándolo en un atleta de elite indomable. Como homenaje eterno a su madre (fallecida en 2015), lleva tatuado el número 68, año de su nacimiento.
EL REENCUENTRO CON LIONEL MESSI 12 AÑOS DESPUÉS
Junto al mediocampista Granit Xhaka, Ricardo Rodríguez es el único futbolista del actual plantel suizo que estuvo presente como titular en aquella calurosa tarde de San Pablo durante el Mundial de Brasil 2014. En aquel partido de octavos de final, Rodríguez padeció en carne propia la jugada magistral de Lionel Messi que terminó en el agónico gol de Ángel Di María en el minuto 118.
Este sábado, consolidado como un referente absoluto del vestuario suizo con más de una década de experiencia internacional, el “infiltrado” latino buscará cambiar el desenlace de la historia y meter a Suiza en las semifinales de la Copa del Mundo.
Agencia NA.






