Buenos Aires, 13 julio (NA) — Un nuevo registro del “fantasma de los Andes” se obtuvo recientemente en el departamento de Malargüe, en Mendoza, a través de cámaras trampa instaladas en la reserva natural Caverna de las Brujas.
Se trata del gato andino (Leopardus jacobita), un felino muy difícil de avistar, cuyo nuevo registro representa un importante avance para su conservación, informaron desde el Ministerio de Energía y Ambiente provincial, desde donde destacaron el valor ambiental del sur mendocino como hábitat de este emblemático felino.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el nuevo registro fue obtenido en el marco de los monitoreos que realizan en el Área Natural Protegida y el trabajo articulado entre investigadores, WCS Argentina, la Alianza Gato Andino y productores de la zona.
Con la información obtenida, se espera continuar ampliando el conocimiento sobre la distribución de la especie y fortalecer las estrategias de conservación en la provincia.
En mayo pasado, la especie fue avistada también en Malargüe, en una zona cercana al Área Natural Protegida La Payunia. Ambos hallazgos consolidan a Malargüe como un territorio estratégico para la conservación del gato andino.
CÓMO ES EL “FANTASMA DE LOS ANDES”
El gato andino es un felino de tamaño pequeño, muy difícil de registrar debido a sus hábitos solitarios y esquivos, razón por la que también se lo conoce como “el fantasma de los Andes”.
Se caracteriza por tener una cola muy larga, gruesa, cilíndrica, de aspecto felpudo y con 6 a 9 anillos anchos de color café oscuro a negro. Su nariz es negra, a diferencia de su pariente, con quien comparte hábitat y con el cual es ocasionalmente confundido, el gato del pajonal, que tiene la nariz rosa.
El “fantasma de los Andes” también es uno de los mamíferos más difíciles de estudiar, ya que habita en ambientes remotos. Su distribución se extiende por sectores montañosos de Argentina, Chile, Bolivia y Perú, aunque se estima que sobreviven menos de 2.200 ejemplares en toda su área de distribución.
En Mendoza, según informaron desde la cartera de ambiente, la población de esta especie tiene un interés especial por su singularidad genética. Asimismo, destacaron que cada registro permite sumar información valiosa sobre su distribución y sobre los lugares en donde todavía puede sobrevivir.
Para favorecer la conservación de esta especie, el Ministerio de Energía y Ambiente provincial recuerda que la fauna silvestre forma parte del patrimonio natural de Mendoza y que su captura, tenencia y comercialización están prohibidas.
Agencia NA






