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El intendente de San Isidro perdona multas y admite mora fiscal en su distrito

Buenos Aires, 15 julio (NA) – El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, quedó bajo la lupa tras lanzar un nuevo régimen de facilidades de pago para regularizar deudas de tasas municipales, con descuentos de hasta 50% en intereses y bonificación de hasta 100% en multas.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el plan permite cancelar deudas desde el celular o la computadora y alcanza a obligaciones como ABL, Seguridad e Higiene, Publicidad, Patentes de automotores y motos, entre otras tasas y derechos municipales.

La medida fue presentada como una herramienta moderna para facilitarle la vida al contribuyente, pero también deja al descubierto una realidad incómoda para la gestión: si el municipio necesita ofrecer quitas tan agresivas, es porque existe un problema de mora fiscal que el Ejecutivo no logró resolver por la vía ordinaria.

Lanús asumió con un discurso de orden, eficiencia y modernización, pero la moratoria abre una pregunta política directa: cuánta deuda acumulan los vecinos y comercios, cuánto espera recuperar el municipio y por qué se llegó a la necesidad de perdonar multas para sostener la recaudación.

El programa ofrece el mayor beneficio para quienes cancelen en una sola cuota, con descuento de intereses y eliminación total de multas. También habilita planes en 3, 6, 12 y 24 cuotas, lo que muestra que el universo de deudores no se limita a casos aislados, sino a contribuyentes con dificultades para ponerse al día.

El problema no es solo administrativo. En San Isidro, las tasas financian el mantenimiento del espacio público, los servicios urbanos y la seguridad. Si la recaudación necesita un plan especial para recomponerse, la gestión deberá explicar qué impacto tiene la mora sobre las prestaciones que reciben los vecinos.

Lanús también deberá transparentar cuánto dinero se adeuda, cuántos contribuyentes están alcanzados, cuál es el monto que espera recuperar, qué porcentaje corresponde a grandes deudores y qué controles habrá para evitar que la moratoria premie a quienes incumplieron durante años.

La digitalización del trámite puede ser útil, pero no tapa la discusión de fondo. Un municipio que perdona multas debe explicar por qué el vecino que pagó en tiempo y forma no termina siendo el perjudicado frente al que esperó una quita.

El plan busca ordenar las cuentas, pero políticamente también expone una debilidad: San Isidro necesita salir a seducir deudores para recuperar recursos.

Lanús podrá vender la medida como eficiencia digital. Pero el trasfondo es más duro: detrás de la plataforma online aparece un municipio con deuda acumulada, contribuyentes en mora y una gestión obligada a resignar sanciones para volver a cobrar.

Agencia NA