Buenos Aires, 16 julio (NA) — Maximiliano Pomargo, uno de los colaboradores más estrechos de Diego Maradona, aseguró hoy que el legendario exfutbolista “estaba en caída libre” en su última etapa, durante su declaración ante el tribunal de San Isidro, que investiga las causas de su muerte.
Además, Pomargo confió que se lo dijo a Leopoldo Luque, médico personal de Maradona, y ratificó que “estaba tomando mucho (alcohol) y no había manera” de ponerle freno a esa situación.
“Diego no estaba bien, le dije a Luque que estaba en caída libre”, afirmó el colaborador, quien es cuñado de Matías Morla, el abogado de Maradona, y añadió que “era un tema complicado, a veces mejoraba y dejaba de tomar, a veces volvía…”.
Por otra parte, puntualizó que “en un momento se hablaba de internarlo a la fuerza, más que nada por el tema de la medicación”, y remarcó que Luque “era la persona encargada de su salud,” Diego le pedía todo lo que necesitaba cuando estaba en la casa de Tigre, desde un dentista hasta un oculista.
Y al ser consultado sobre la posibilidad de derivarlo a una clínica psiquiátrica, tras la operación por el hematoma subdural, expresó que “Diego no quería, por eso se empezó a hablar de la internación domiciliaria, por su adicción al alcohol”, y eso fue lo que finalmente decidió Luque.
Asimismo, en la audiencia —que se extendió hasta la noche de este jueves— se divulgaron algunos chats entre Luque y Pomargo, en los cuales el facultativo aseveraba que “con la pastilla, la enfermedad y el alcohol (Maradona), es una bomba de tiempo”, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
De todas maneras, Pomargo aclaró que en su caso, “nunca hubiera hecho algo en contra de la voluntad de Diego”, y también recordó que le advirtió a Luque y a la psiquiatra Agostina Cosachov sobre la hinchazón generalizada que presentaba el exjugador, y le respondieron que eso se debía a que pasaba gran parte del día en reposo.
Gianinna Maradona había señalado en una entrevista con esta agencia que Pomargo, Morla y el abogado Víctor Stinfale deben ser juzgados por la muerte de su padre: “Morla era el jefe de la banda y manejaba los hilos”, expresó una de las hijas que Maradona tuvo con Claudia Villafañe.
Antes, había prestado declaración el psicólogo Carlos Díaz, quien hizo hincapié en la escasa repercusión que tenían sus apreciaciones sobre el cuadro de Maradona, y en ese sentido señaló puntualmente a Luque, Cosachov y también a Pomargo por no tener en cuenta sus opiniones.
Además de Luque y Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; y Díaz se encuentran sindicados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, cuya pena en expectativa va desde los ocho a los 25 años de prisión.
En tanto, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un juicio por jurados populares, pero ese proceso está demorado por un planteo de recusación presentado contra la magistrada María Coelho.
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