Buenos Aires, 25 julio (NA) – El escenario geopolítico y económico en el Atlántico Sur suma un nuevo capítulo de tensión para la diplomacia argentina. La empresa naviera chilena Easter Island Naviera (EIL) entabló negociaciones formales con las autoridades coloniales británicas de las Islas Malvinas para incorporarse al esquema de logística marítima que abastecerá la futura explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
Según confirmaron fuentes del sector, representantes de la firma mantuvieron reuniones con la Falkland Islands Development Corporation (FIDC) —organismo dedicado a impulsar el desarrollo económico isleño— y mantuvieron contactos con más de una docena de empresas locales y la Cámara de Comercio de las islas. El objetivo central de la naviera, que habitualmente opera el trayecto entre Valparaíso y la Isla de Pascua, es consolidar una ruta marítima mensual regular desde Punta Arenas orientada al abastecimiento general y a la infraestructura energética.
EL MEGAPROYECTO SEA LION: US$ 1.800 MILLONES EN JUEGO
Las tratativas de la firma trasandina coinciden con el avance del ambicioso proyecto petrolero en la cuenca norte de las islas, denominado Sea Lion. El emprendimiento, liderado por la compañía israelí Navitas Petroleum junto a la británica Rockhopper Exploration, prevé iniciar la extracción comercial de crudo a partir de 2028.
* Inversión inicial: El plan de desarrollo contempla un desembolso inicial de US$ 1.800 millones.
* Reservas estimadas: En una primera etapa se prevé extraer más de 170 millones de barriles de petróleo, con proyecciones de ampliación que podrían duplicar dicha cifra.
* Valor potencial: El valor del yacimiento a largo plazo podría superar los US$ 10.000 millones.
Desde la perspectiva del Estado argentino, estas actividades son consideradas una explotación ilegal de recursos naturales en aguas y territorios cuya soberanía se encuentra ilegítimamente ocupada por el Reino Unido y bajo disputa reconocida por las Naciones Unidas.
LA CONEXIÓN TRASANDINA Y EL RECHAZO ARGENTINO
El interés de la naviera chilena no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una red de vínculos comerciales preexistentes entre el sur de Chile y el archipiélago. Actualmente, la aerolínea LATAM opera la principal conexión aérea continental con la base militar de Mount Pleasant, al tiempo que diversos proveedores chilenos abastecen a los isleños en materia de pesca, alimentos e insumos de infraestructura.
Desde el organismo británico FIDC, tanto su director ejecutivo, Zachary Franklin, como el gerente de proyectos, Sam Cockwell, ponderaron el avance de las conversaciones y calificaron como un “interés claro” la reactivación de una ruta marítima permanente entre el continente y las islas.
La novedad se produce en un clima de creciente malestar diplomático:
1. Reclamo formal a Londres: En las últimas semanas, la Cancillería argentina presentó una protesta formal ante el Gobierno británico por el paso del buque militar HMS Medway por aguas en disputa antes de cruzar el estrecho de Magallanes. El reclamo fue desestimado por el Foreign Office.
2. Malestar con Chile: Generó fuerte rechazo la participación de personal de la Armada de Chile en actos protocolares durante la escala de la nave británica en Punta Arenas.
3. Presión en el Congreso: En el ámbito legislativo local, bloques de la oposición exigen al Poder Ejecutivo un informe detallado sobre la estrategia frente a la pesca ilegal y el avance de las licencias hidrocarburíferas unilaterales en la zona de exclusión.






